Globalia niega intervención de Begoña Gómez en Air Europa

La comparecencia de Ramiro Campos Gallego, antiguo responsable de la asesoría jurídica de Globalia, ante la comisión de investigación del Senado ha arrojado una perspectiva técnica y financiera que busca zanjar las especulaciones políticas. En un ejercicio de transparencia corporativa, el exdirectivo ha centrado su argumentación en la naturaleza estrictamente mercantil de la operación financiera que permitió la supervivencia de Air Europa durante la crisis del sector aéreo.

Un préstamo liquidado: La evidencia del reembolso frente a la narrativa del rescate

Uno de los puntos más determinantes de la comparecencia ha sido la confirmación de que la aerolínea ya ha procedido a la devolución íntegra de los 475 millones de euros recibidos. Campos Gallego enfatizó que este reembolso se ha completado junto con el abono de todos los intereses correspondientes, mucho antes del límite fijado para noviembre de 2026. Según su análisis, este hecho invalida la terminología de «rescate» utilizada recurrentemente por la oposición.

El exjefe jurídico defendió que se trató de un préstamo con condiciones rigurosas, llegando a calificarlas de «abusivas» por su severidad técnica. La tesis principal reside en que, al tratarse de capital que ha retornado a las arcas públicas con beneficio para el Estado, la operación cumplió estrictamente con su función de apoyo a la solvencia de una empresa estratégica sin suponer un coste para el contribuyente.

Desmentido rotundo sobre la implicación de Begoña Gómez

Al ser interrogado por la supuesta influencia de Begoña Gómez en la concesión de estos fondos, la respuesta de Campos Gallego fue tajante: la esposa del presidente del Gobierno no tuvo participación alguna en el proceso. El equipo legal y financiero de Globalia fue el único responsable de articular la solicitud y negociar los términos del acuerdo con la SEPI.

Para reforzar esta postura, el compareciente detalló la metodología de trabajo empleada durante los meses de gestión de la crisis:

  • Gestión técnica interna: El diseño de la operación fue liderado exclusivamente por departamentos jurídicos y financieros de la compañía.
  • Interlocución institucional: Se confirmaron contactos con el vicepresidente de la SEPI, Bartolomé Lora, dentro de los cauces administrativos habituales para este tipo de créditos.
  • Inexistencia de intermediarios: Se negó cualquier encuentro o mediación externa que no estuviera vinculada al personal directivo autorizado.

Supervisión europea y aval judicial del proceso

Frente a las críticas sobre una posible falta de control por parte de las instituciones comunitarias, el exdirectivo aseguró que la operación fue comunicada formalmente a Bruselas. De hecho, se aportó el dato de que la propia SEPI solicitó la traducción del plan de viabilidad de Air Europa al inglés para que fuera auditado por las autoridades europeas, garantizando que el procedimiento no fue ajeno a la supervisión internacional.

Además, se recordó que la justicia ya ha tenido ocasión de pronunciarse sobre este asunto. Tras una denuncia interpuesta por la competidora Ryanair, una resolución judicial avaló la corrección y legalidad de los pasos seguidos para la inyección de liquidez, lo que, a ojos de la defensa jurídica de Globalia, cierra cualquier duda sobre el trato de favor.

2020: Una situación de asfixia financiera límite

Para contextualizar la urgencia de la medida, Campos Gallego expuso la precaria situación de caja que atravesaba la aerolínea en octubre de 2020. Con apenas 3,5 millones de euros disponibles y el mercado bancario tradicional cerrado para el sector turístico, el Fondo de Apoyo a la Solvencia se convirtió en el «último recurso» para evitar una quiebra inminente.

La rapidez en la obtención de la ayuda no se debió a privilegios, sino a que la compañía fue la que más rápido trabajó para cumplir con la ingente documentación administrativa exigida. Esta diligencia permitió salvar miles de puestos de trabajo y asegurar la conectividad aérea de España, facilitando que, una vez recuperada la senda del beneficio, la empresa pudiera saldar su deuda con la administración pública de manera ejemplar.

Conclusión: Una defensa basada en datos frente al debate político

La intervención en el Senado concluye con un mensaje claro: la operación de Air Europa debe entenderse como un caso de éxito en la colaboración público-privada de emergencia. El cumplimiento estricto de los plazos de devolución y la validación judicial del proceso se presentan como los pilares que, según el exresponsable jurídico de Globalia, desvinculan la gestión empresarial de cualquier tipo de trama de influencia política o trato preferencial ilícito.