En un giro inesperado de los acontecimientos, la formación política Junts per Catalunya ha decidido desmantelar el dispositivo de apoyo institucional que tenía previsto para el expresidente Jordi Pujol. Aunque la intención inicial del partido era exhibir una imagen de unidad y respaldo férreo frente a la Audiencia Nacional, la estrategia ha cambiado de forma radical en las últimas horas debido a la intervención directa del entorno más íntimo del veterano político.
Privacidad frente a la movilización política: El deseo de la familia
La decisión de anular el acompañamiento oficial no responde a un enfriamiento en las relaciones entre el partido y el expresidente, sino a una petición expresa de la familia Pujol. Los allegados han solicitado que el trámite judicial se desarrolle bajo un perfil bajo, alejando el foco mediático y la parafernalia política que suele rodear estas comparecencias. Fuentes de Junts confirmaron que el despliegue de dirigentes, que ya estaba organizado para este lunes en Madrid, se suspende por respeto a esta voluntad privada.
Este cambio de planes se produce después de que el partido hubiera anunciado públicamente que una delegación de alto nivel arroparía a Pujol en la sede del tribunal, donde ha sido citado para un reconocimiento médico y para prestar declaración en el juicio que investiga el patrimonio familiar.
Un diagnóstico de «humillación» desde las filas de Junts
A pesar de la ausencia de una comitiva física en Madrid, el discurso de la formación sigue siendo de máxima confrontación con la justicia española. Los líderes de Junts no han escatimado en críticas hacia el procedimiento legal, calificándolo de «escarnio» y de intento de castigo simbólico. Este respaldo se ha manifestado a través de gestos clave en los últimos días:
- Visitas estratégicas: El secretario general del partido, Jordi Turull, se desplazó personalmente para reunirse con el expresidente y trasladarle la solidaridad de la estructura política.
- Críticas desde el exilio: Carles Puigdemont ha sido uno de los más contundentes, señalando que la citación judicial tiene como único objetivo la humillación pública de la figura de Pujol y de lo que representa para el nacionalismo catalán.
- Respaldo institucional: La formación sostiene que estas citaciones buscan deslegitimar décadas de historia política en Cataluña a través del desgaste judicial.
La Audiencia Nacional y el futuro judicial de Jordi Pujol
El trasfondo de esta situación radica en la comparecencia ante la Audiencia Nacional para evaluar la salud del expresidente y su capacidad de ser juzgado. Desde el partido, se interpreta que forzar la presencia de un hombre de su edad para este tipo de trámites es una medida innecesaria que busca únicamente el impacto visual.
Finalmente, aunque los micrófonos y las cámaras no captarán la imagen de los líderes de Junts flanqueando a Jordi Pujol en la entrada del tribunal, la formación mantiene su narrativa de protección hacia su figura. La prioridad ahora, según indican, es compaginar la defensa política con el respeto absoluto a la serenidad que reclama la familia en este complejo escenario judicial.
