La investigación judicial sobre el polémico caso Plus Ultra ha dado un giro significativo tras el despliegue policial en las oficinas vinculadas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. En un operativo marcado por la precisión técnica, agentes de la Policía Nacional centraron sus esfuerzos en localizar evidencias documentales y digitales en un inmueble situado estratégicamente en la calle Ferraz de Madrid, frente a la sede principal del PSOE.
El despliegue del GOIT y la apertura de la caja de seguridad
Lo que inicialmente parecía un registro administrativo se transformó en una intervención de alta complejidad con la llegada del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT). Esta unidad de élite, especializada en sortear barreras físicas y acceder a espacios blindados, fue requerida para garantizar el acceso a una caja fuerte ubicada en el despacho. Aunque en los primeros compases del registro hubo una demora en la cooperación para la apertura, finalmente se facilitaron los accesos necesarios a los efectivos de la UDEF.
Durante todo el procedimiento estuvo presente Gertrudis Alcázar, secretaria de confianza del exlíder socialista, quien fue testigo de cómo los peritos policiales inspeccionaban el contenido del depósito de seguridad. La presencia de unidades especializadas en aperturas forzadas sugiere que la Audiencia Nacional no estaba dispuesta a dejar ningún rincón del despacho sin fiscalizar, ante la posibilidad de hallar pruebas determinantes para la instrucción.
Objetivo judicial: Dispositivos de almacenamiento y agendas personales
El magistrado José Luis Calama, instructor de la causa, ha puesto el foco en la trazabilidad de las comunicaciones y los contactos del entorno del expresidente. Por ello, la orden judicial no se limitó a documentos físicos, sino que ordenó específicamente la intervención de cualquier soporte tecnológico. El balance de la jornada de registro se saldó con la incautación de material crítico que ahora debe ser procesado por los analistas forenses:
- Dispositivos electrónicos y memorias de almacenamiento utilizadas por la secretaría personal.
- Agendas de trabajo y documentos manuscritos que podrían contener cronogramas de reuniones.
- Expedientes y carpetas de documentación administrativa que fueron retirados en cajas precintadas.
Implicaciones del registro en la trama Plus Ultra
Este movimiento de la Audiencia Nacional busca esclarecer si existió un presunto delito de tráfico de influencias en el marco de las ayudas concedidas a la aerolínea. La incautación de las agendas de Alcázar es un punto de inflexión, ya que estos documentos suelen funcionar como una hoja de ruta de las relaciones institucionales y privadas que los investigadores intentan reconstruir.
La salida de los agentes de la UDEF con el material precintado marca el inicio de una fase de análisis técnico. El volcado de los dispositivos digitales será fundamental para determinar si existen hilos conductores que vinculen las decisiones gubernamentales de la época con los intereses de la empresa bajo sospecha. La investigación continúa bajo un estricto control judicial, mientras el contenido de la caja fuerte y los terminales móviles comienzan a ser desglosados en sede policial.
