Zapatero logró que Delcy autorizase vuelos a Plus Ultra

La operatividad de la aerolínea Plus Ultra y su posterior viabilidad financiera parecen haber dependido de una estructura de influencias que operaba al margen de los canales diplomáticos habituales. Según los informes más recientes de la UDEF, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero habría desempeñado un papel determinante para desbloquear la actividad de la compañía en un momento de asfixia económica, justo antes de que el Ejecutivo español aprobase su millonario rescate.

La diplomacia paralela: vuelos autorizados sin vía oficial

Uno de los hallazgos más significativos de la investigación policial es la capacidad de la denominada «red de influencia» para sortear la burocracia estatal. En febrero de 2021, la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, habría dado luz verde a seis trayectos comerciales entre Madrid y Caracas prescindiendo de la tradicional nota diplomática que debe emitir la embajada de España.

Esta maniobra no fue casual. La orden directa de la mandataria venezolana permitió que la aerolínea gestionase sus permisos directamente con el INAC (Instituto Nacional de Aeronáutica Civil), simplificando unos procesos que, de otro modo, habrían quedado estancados en los cauces ordinarios. La figura de Julio Martínez Martínez, estrecho colaborador de Zapatero, aparece como el puente necesario para que estas instrucciones llegaran desde las altas esferas del Palacio de Miraflores hasta los despachos de Plus Ultra.

El factor determinante para el rescate de la SEPI

La relevancia de estos vuelos trasciende la mera logística aérea. Para que el Gobierno de España pudiera autorizar el préstamo de 53 millones de euros a través de la SEPI, la compañía necesitaba acreditar una actividad mínima y una viabilidad operativa que estaba en entredicho debido a las restricciones de la pandemia. Sin la reactivación de la ruta con Venezuela, el argumento para el auxilio financiero se desvanecía.

  • Febrero de 2021: Intervención de la red de contactos para autorizar vuelos especiales.
  • Marzo de 2021: El Consejo de Ministros aprueba el rescate financiero de la compañía.
  • Impacto: La reactivación de los vuelos fue la prueba de vida necesaria para justificar la inyección de dinero público.

Comunicaciones internas: «Misión cumplida»

El sumario recoge conversaciones que evidencian la euforia y la sorpresa de los directivos de Plus Ultra ante la eficacia de sus intermediarios. Mensajes intercambiados entre Rodolfo Reyes y Julio Martínez Sola subrayan la «fuerza» y el alcance de las gestiones realizadas. En dichas comunicaciones, se llega a calificar de «misión cumplida» la resolución de los conflictos en la Cancillería venezolana tras las llamadas efectuadas a cargos de alto nivel como Jorge Arreaza.

Los investigadores subrayan que esta red no solo buscaba el acceso a subvenciones y ayudas públicas en España, sino que mantenía una infraestructura de lobby internacional capaz de movilizar a los máximos representantes de una nación extranjera en cuestión de horas. La rapidez con la que se resolvían los «enredos» consulares apunta a una jerarquía de poder que superaba la labor del entonces embajador español en Caracas.

Un entramado de intereses bajo sospecha

La investigación liderada por el juez José Luis Calama pone el foco en cómo los intereses privados de una aerolínea terminaron entrelazándose con la geopolítica y los contactos personales de figuras políticas de primer orden. El hecho de que se ordenase a la gerencia de transporte aéreo en Venezuela actuar bajo instrucciones directas de la Vicepresidencia ratifica, según la UDEF, la efectividad de estas gestiones de alto nivel.

En definitiva, el caso de Plus Ultra deja de ser una cuestión puramente económica para convertirse en un análisis sobre los límites de la influencia política y cómo esta puede llegar a condicionar decisiones estratégicas de Estado, tanto en la autorización de rutas aéreas como en la adjudicación de fondos de emergencia.