Navarra niega relación de Chivite con Leire Díez

La atmósfera política en la Comunidad Foral se ha tensado tras las recientes filtraciones que intentan vincular a la presidenta María Chivite con la red de influencias investigada por la Unidad Central Operativa (UCO). Ante la aparición de anotaciones manuscritas que sugerían gestiones directas con la jefa del Ejecutivo, el Gobierno de Navarra ha activado un blindaje institucional absoluto, calificando las informaciones de meras conjeturas sin reflejo en la agenda oficial ni en la realidad administrativa.

El origen de la controversia: Las anotaciones de la UCO

El foco de la polémica reside en una serie de documentos intervenidos a Leire Díez, en los que se mencionaba la intención de tratar proyectos de energías renovables directamente con «María Chi.». Esta referencia críptica ha sido interpretada por diversos sectores como una prueba de acceso privilegiado a la presidencia navarra. Sin embargo, el portavoz gubernamental, Javier Remírez, ha sido tajante al desmentir cualquier tipo de encuentro, conversación o contacto privado entre ambas figuras.

Desde el Palacio de Navarra se insiste en que la mención en una libreta personal no constituye, bajo ningún concepto, una prueba de relación bilateral. La estrategia de defensa se basa en la transparencia pública: todas las reuniones de la presidenta están sometidas a un estricto control de publicidad, y en ninguna de ellas figura la exmilitante socialista como interlocutora en materia energética.

Cronología de un proyecto solar que nunca existió

Para desmantelar la narrativa de favoritismo, el Ejecutivo ha puesto sobre la mesa los datos técnicos del proyecto citado en los informes. Se trata de un protocolo de intenciones firmado en junio de 2021 destinado a la creación de un parque solar en las Bardenas Reales. En este acuerdo participaron la Comunidad de Bardenas, la empresa Fernando Sol S.L. (vinculada a Forestalia) y el propio Gobierno, con el objetivo de fomentar el autoconsumo energético.

  • El documento fue un acuerdo marco de carácter preliminar.
  • La gestión y redacción del protocolo no contó con la intervención de Leire Díez.
  • El proyecto finalmente se descartó y no llegó a materializarse.

Este análisis pormenorizado busca demostrar que, incluso en los expedientes donde la «trama» pretendía influir, la legalidad administrativa y los filtros técnicos del Gobierno de Navarra funcionaron de manera autónoma, sin injerencias externas que alteraran el interés general de la Comunidad foral.

La relación oficial: El precedente de Correos Lab

El único punto de contacto real y documentado entre Díez y la administración navarra se circunscribe a una colaboración institucional de carácter público. En septiembre de 2022, en su condición de representante de la empresa pública Correos, Díez participó en la firma de un convenio para instaurar el Correos Lab en Pamplona. Este espacio de innovación, ubicado en el Paseo de Sarasate, fue publicitado en los canales oficiales del Gobierno y no reviste ninguna irregularidad, al ser un acto protocolario entre dos entidades públicas.

Reacción frente a la ‘estrategia de la sospecha’

Más allá de los datos técnicos, el Gobierno de Navarra ha denunciado lo que consideran una «estrategia de extensión generalizada de la sospecha». Según Remírez, estas acusaciones nacen de la ansiedad política de la oposición, que busca erosionar la imagen de María Chivite ante la ausencia de causas penales reales. La firmeza del portavoz subraya que no existe «el menor atisbo de corrupción» en las actuaciones de los miembros del gabinete.

En conclusión, el Ejecutivo navarro se remite a las conclusiones de la reciente comisión de investigación en el Parlamento foral, donde la gestión pública ha salido indemne de las acusaciones de irregularidades. La administración reafirma su compromiso con el progreso económico de Navarra, asegurando que los contactos con inversores seguirán produciéndose, pero siempre bajo el marco de la ética y la transparencia legal.