Bélgica empata ante Egipto en su debut del Mundial 2026

El estreno del Grupo G en el Mundial 2026 nos ha dejado una de las primeras sorpresas tácticas del torneo. En el imponente escenario del Lumen Field en Seattle, la Selección de Bélgica tuvo que recurrir a su vieja guardia para rescatar un punto frente a una Egipto que, pese a no haber ganado nunca en una cita mundialista, demostró una superioridad física y estratégica que puso contra las cuerdas a los «Diablos Rojos».

La jerarquía de Courtois frente al ímpetu de los Faraones

Si Bélgica no salió derrotada de su primer compromiso en este Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, fue en gran medida gracias a Thibaut Courtois. El guardameta belga se convirtió en un muro infranqueable durante gran parte del encuentro, frustrando las aspiraciones de un combinado egipcio que interpretó el partido con una intensidad arrolladora. El planteamiento de Hossam Hassan desarticuló la creación de juego europea, apostando por transiciones rápidas y una presión alta que asfixió a los centrales belgas.

La recompensa para los africanos llegó temprano. En el minuto 19, Emam Ashour aprovechó una desatención defensiva de Thomas Meunier para conectar un derechazo inapelable desde la frontal del área. El gol no fue una casualidad, sino el reflejo de un dominio que se prolongó durante toda la primera mitad, donde figuras como Omar Marmoush y Mostafa Zico obligaron a Courtois a realizar intervenciones de mérito para evitar que la brecha en el marcador fuera definitiva antes del descanso.

El factor Lukaku: La experiencia como tabla de salvación

El guion del partido cambió drásticamente con la intervención de Rudi García desde el banquillo. Ante la falta de profundidad de Jérémy Doku y la desconexión de Kevin De Bruyne —quien llegó a estrellar un balón en la madera—, la entrada de Romelu Lukaku en el segundo tiempo revitalizó el ataque belga. La sola presencia del delantero centro alteró la estructura defensiva de Egipto, que hasta entonces se había mostrado impecable.

La insistencia belga encontró premio en el minuto 66. Una internada por banda de Meunier terminó en un centro raso que Lukaku buscó con agresividad en el área pequeña; el defensor Mohamed Hany, en su intento por despejar ante el acoso del delantero, terminó introduciendo el esférico en su propia portería. Este tanto equilibró las fuerzas y dio paso a un tramo final de ida y vuelta donde ambos equipos pudieron llevarse la victoria.

  • Kevin De Bruyne: Lideró los intentos lejanos, pero la suerte no estuvo de su lado frente al poste.
  • Shobeir: El portero egipcio fue determinante en los últimos minutos con paradas a disparos de Mechele y Meunier.
  • Hamza Abdelkarim: El joven talento del FC Barcelona hizo historia al debutar en un Mundial con solo 18 años bajo la elástica egipcia.

Un Grupo G que promete emociones fuertes

Este empate 1-1 deja un escenario sumamente abierto en el Grupo G, que Bélgica y Egipto comparten con las selecciones de Irán y Nueva Zelanda. Para el conjunto europeo, el resultado supone mantener su racha de imbatibilidad en debuts mundialistas (vigente desde 1986), aunque las sensaciones futbolísticas obligan a una reflexión profunda sobre el relevo generacional y la solidez del sistema defensivo.

Por su parte, Egipto se marcha de Seattle con la cabeza alta. A pesar de que la victoria histórica se les resiste, su capacidad para competir de tú a tú contra una de las potencias de la UEFA les sitúa como firmes candidatos para avanzar a la siguiente fase. El orden táctico y la frescura de sus atacantes serán armas fundamentales en las próximas jornadas de este Mundial 2026.