Policía declara por el plan de Leire Díez contra Alaya

Avances en la Audiencia Nacional por el presunto boicot a la magistrada Mercedes Alaya

La integridad del sistema judicial se sitúa nuevamente en el epicentro del debate público tras las recientes diligencias en la Audiencia Nacional. El magistrado Santiago Pedraz ha centrado su atención en el testimonio de un miembro del Cuerpo Nacional de Policía, cuya participación resulta clave para desentrañar una supuesta red de espionaje y desprestigio orientada contra la juez Mercedes Alaya, conocida por liderar investigaciones de alto calado político en Andalucía.

Este procedimiento, enmarcado en el denominado Caso Leire, indaga si existió una estrategia coordinada para obtener información sensible que permitiera neutralizar o cuestionar la labor de Alaya. La principal sospechosa de orquestar estos movimientos es Leire Díez, exmilitante socialista, quien presuntamente buscó aliados dentro de las fuerzas de seguridad para sus fines.

El rol del agente Rafael Salvador y las grabaciones de la UCO

El testimonio de Rafael Salvador, a quien en determinados círculos internos se le ha apodado coloquialmente como «Torrente», es fundamental para validar las pruebas recopiladas por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Según las investigaciones, Díez mantuvo al menos tres encuentros presenciales con este agente en ciudades como Sevilla, Madrid y Zaragoza entre los años 2020 y 2024.

Las pruebas documentales encontradas en poder de la investigada sugieren que estas reuniones no eran fortuitas. Se han localizado grabaciones de audio que evidencian el interés por encontrar vulnerabilidades en la trayectoria o vida personal de la magistrada Alaya. El objetivo final, según la tesis de la acusación, era desacreditar las causas judiciales que afectaban a figuras vinculadas a la administración pública y al PSOE.

Estrategias de influencia y el concepto de «extirpar el tumor»

La gravedad de la trama se refleja en las comunicaciones interceptadas entre Leire Díez y otros implicados, como Vicente Fernández, antiguo responsable de la SEPI. En los mensajes analizados, Díez utilizaba una retórica agresiva, llegando a calificar la labor judicial como un «tumor» que debía ser extirpado para facilitar el retorno de ciertos cargos a la esfera pública.

Además, la exmilitante alardeaba ante el agente policial de tener acceso a «posiciones elevadas» capaces de ejecutar decisiones drásticas una vez se obtuviera la información necesaria. Esta estructura de influencias sugiere un intento de boicot judicial que va más allá de una iniciativa individual, apuntando a una posible organización dedicada a proteger intereses partidistas frente a la acción de la justicia.

Implicaciones en las causas de los ERE e Isofotón

El trasfondo de esta persecución se halla en los casos que la juez Alaya instruyó con firmeza. Entre ellos destacan:

  • El caso de los ERE, que supuso un antes y un después en la fiscalización de las ayudas públicas en Andalucía.
  • La investigación sobre Isofotón, centrada en irregularidades en subvenciones a empresas malagueñas.
  • El expediente de la mina de Aznalcóllar, donde la adjudicación de derechos de explotación fue puesta bajo lupa por presuntos amaños.

Muchos de los nombres que aparecen en el Caso Leire, como el propio Vicente Fernández, han estado vinculados de una forma u otra a estos procesos, lo que refuerza la hipótesis de una represalia sistemática contra la magistrada por su labor fiscalizadora.

Modificaciones en el calendario de declaraciones

A pesar de la relevancia de las testificales de esta semana, el calendario del Juzgado Central de Instrucción número 5 ha sufrido variaciones. La comparecencia de Cristina Narbona, presidenta del PSOE, ha sido trasladada a mediados de julio por motivos personales de fuerza mayor. Su testimonio se espera con gran interés para determinar hasta qué punto estas maniobras eran conocidas o respaldadas por la cúpula de la formación.

Con la declaración de Rafael Salvador, el juez Pedraz cierra un ciclo intensivo de interrogatorios que busca arrojar luz sobre un presunto sistema de amaño en adjudicaciones y obstrucción a la justicia que amenaza con socavar los cimientos de la independencia judicial en España.