El jefe del Ejército del Aire vuela en un caza F-18

Liderazgo en la cabina: El JEMA audita la capacidad operativa del F-18

La operatividad de una fuerza aérea moderna no se mide únicamente en los despachos, sino en la eficacia de sus vectores de ataque en condiciones reales. Bajo esta premisa, el **General del Aire Francisco Braco**, Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (**JEMA**), ha tomado parte activa en una jornada de instrucción táctica a bordo de un caza **McDonnell Douglas F-18 Hornet** perteneciente al Ala 12. La misión, desarrollada en el complejo entorno del **Polígono de Tiro de las Bardenas Reales** en Navarra, ha servido para validar los protocolos de combate aire-suelo que mantienen a España en la vanguardia de la defensa europea.

Durante un vuelo que se prolongó por cerca de dos horas, el general Braco supervisó de primera mano la integración de los sistemas de armas y la precisión de las tripulaciones. Este tipo de incursiones por parte de la alta jerarquía militar busca garantizar que los procedimientos de **adiestramiento avanzado** se ejecuten con la máxima seguridad y rigor técnico, permitiendo una evaluación directa de la preparación de las unidades de combate en escenarios de alta exigencia.

Estrategia de fuego real y munición de precisión

El núcleo del ejercicio se centró en la ejecución de diversas maniobras de ataque a tierra, utilizando tecnologías que permiten simular conflictos de alta intensidad. El **Ejército del Aire y del Espacio** prioriza el uso de sistemas que optimizan la relación entre coste y eficacia formativa, destacando el empleo de armamento especializado durante la sesión:

  • LGTR (Laser Guided Training Round): Dispositivos diseñados para replicar la balística de las bombas guiadas por láser, fundamentales para alcanzar objetivos con error cero.
  • Munición BE11: Empleo de cargas inertes de caída libre (bombas tontas) para perfeccionar el cálculo de trayectorias sin guiado electrónico.
  • Ataque con cañón: Ejecución de pasadas de ametrallamiento en modalidades de ángulo alto y bajo (HAS/LAS), vitales para el **apoyo aéreo cercano** a tropas amigas en superficie.

El rigor del simulador y la planificación táctica

Antes de que el F-18 despegara de la pista, el General Braco se sometió a un estricto protocolo de preparación que define la excelencia militar. La jornada comenzó con un **briefing táctico** donde se analizaron las reglas de enfrentamiento y las condiciones meteorológicas del polígono navarro. Posteriormente, el JEMA realizó una sesión intensiva en el **simulador de cabina**, una herramienta crítica para refrescar la simbología de los sistemas de aviónica y los protocolos de emergencia del caza.

La seguridad aérea fue el eje vertebrador de toda la actividad. En la sala de equipo personal, Braco incidió en que la **seguridad de vuelo** no es solo un procedimiento, sino una cultura que impregna cada nivel de la organización. La meticulosidad en el ajuste del equipo de supervivencia y la revisión de los sistemas de eyección son pasos innegociables que aseguran la integridad de las tripulaciones en misiones de riesgo.

Bardenas Reales: El pilar estratégico de la formación aérea

Al concluir la misión, el jefe del Ejército del Aire destacó la labor del personal de mantenimiento y de los controladores de tiro, cuya coordinación es invisible pero determinante para el éxito del vuelo. «Es fundamental palpar la realidad del trabajo diario en las unidades», señaló el general, enfatizando que la **precisión técnica** exhibida es el resultado de años de formación continua.

El enclave de las **Bardenas Reales** se reafirma así como el centro neurálgico para la proyección del poder aeroespacial español. Al ofrecer un espacio segregado único en la península, permite que pilotos y mecánicos ensayen la interoperabilidad necesaria para responder a cualquier amenaza. Esta visita de inspección operativa no solo refuerza la moral de las tropas, sino que certifica que el **Ejército del Aire y del Espacio** mantiene sus capacidades de combate en un estado de excelencia absoluta, preparado para los retos de la defensa nacional.