Punto final a la crisis forestal en Huelva: Niebla recupera la calma
El desastre ambiental que mantenía en vilo a la provincia de Huelva ha llegado a su resolución definitiva. El dispositivo Plan Infoca oficializó la extinción total del incendio iniciado en el paraje de Raboconejo, en el término municipal de Niebla, pasadas las 21:00 horas del viernes. Se cierra de este modo un episodio crítico que se prolongó durante catorce jornadas de intenso despliegue técnico y humano frente al avance implacable de las llamas.
Un escenario de extrema complejidad técnica
La intervención en este sector onubense no representó una tarea sencilla para las brigadas de emergencia. La orografía del terreno y las condiciones atmosféricas adversas se aliaron para entorpecer las labores de los profesionales desde que se detectara el foco original el pasado 6 de agosto. Según detalló el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, el fuego mostró un comportamiento errático y violento condicionado por variables que pusieron a prueba la resiliencia del operativo:
- Ráfagas de viento cambiante que dificultaron la consolidación de los perímetros.
- Fenómenos de inversión térmica que limitaron la eficacia de los medios aéreos en momentos clave.
- Una elevada carga de biomasa y combustible forestal seco acumulado en el monte.
- Aparición de fenómenos convectivos de gran peligrosidad para los efectivos a pie de campo.
Coordinación logística y respuesta ciudadana ante el desastre
Aunque el balance de daños es severo, con una superficie estimada de 33.000 hectáreas calcinadas, la gestión de la emergencia evitó tragedias personales mayores. El éxito de la extinción definitiva ha sido el resultado de una estrategia coordinada que integró a diversos cuerpos de seguridad y emergencia, demostrando una capacidad de respuesta conjunta sin precedentes en la zona.
En el despliegue participaron activamente especialistas del Infoca, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y efectivos de los parques de bomberos de Huelva capital, junto a los consorcios provinciales de Huelva y Sevilla. Además de la labor técnica, las autoridades han destacado el civismo de la población local, cuyo comportamiento ejemplar facilitó las tareas de desalojo y protección civil en los municipios que se vieron amenazados por la columna de humo y el avance del fuego.
