El sorteo de la Champions League ha puesto en el camino del Real Madrid a un adversario que encarna la esencia de la superación: el LASK Linz. El conjunto austríaco no solo debuta en la máxima competición continental, sino que lo hace tras protagonizar una de las gestas más impactantes de la historia reciente del torneo, dejando en el camino al Celtic de Glasgow en una eliminatoria que parecía sentenciada.
Un milagro europeo: La remontada histórica ante el Celtic
La clasificación del LASK para la fase de liga no fue un proceso convencional. Tras caer derrotados por un contundente 3-0 en el partido de ida en Escocia, las esperanzas de los austríacos eran prácticamente nulas. La situación empeoró en la vuelta cuando el Celtic anotó un gol temprano, colocando un global de 4-0 que obligaba al equipo de Linz a marcar cinco tantos para avanzar.
Sin embargo, el estadio se convirtió en una caldera de fe. Goles de Moses Usor y Robert Ljubičić iniciaron una reacción en cadena. La figura de Samuel Adeniran emergió como el gran héroe de la noche, culminando la hazaña en el minuto 109 de la prórroga. El resultado final de 5-1 (5-4 en el global) supuso el acceso por primera vez en su historia a la élite de la UEFA Champions League, un hito que el club llevaba persiguiendo desde su último intento fallido en el play-off de la temporada 2019/20.
El factor Dietmar Kühbauer: Del descenso al trono de Austria
Para entender el estado de forma actual del rival del Real Madrid, es necesario analizar su transformación interna. La temporada 2025/26 comenzó de forma desastrosa para el club de Linz, coqueteando peligrosamente con los puestos de descenso. Todo cambió en octubre con la contratación de Dietmar Kühbauer.
El técnico austríaco implementó una mentalidad ganadora y un sistema táctico agresivo que permitió al equipo escalar posiciones a una velocidad vertiginosa. Esta progresión culminó en una última jornada de liga frenética, donde el LASK derrotó por 0-3 al Austria Viena con una actuación estelar de Xavier Mbuyamba y Melayro Bogarde, asegurando un título nacional que se les resistía desde hacía más de seis décadas.
Un doblete histórico que rompe una sequía de 61 años
El éxito del LASK Linz no se limitó únicamente a la Bundesliga austríaca. El club logró sellar un doblete histórico al conquistar también la Copa de Austria, emulando la mítica campaña de 1965. Esta coincidencia estadística resalta la magnitud de lo conseguido por la plantilla actual, que ha devuelto al equipo a la cima del fútbol centroeuropeo tras 61 años de sombras.
- Solidez defensiva: Liderada por el neerlandés Xavier Mbuyamba.
- Capacidad de reacción: Especialistas en dar la vuelta a marcadores adversos en los minutos finales.
- Efectividad ofensiva: Samuel Adeniran se ha consolidado como su referencia de ataque más peligrosa.
¿Qué puede esperar el Real Madrid del conjunto austríaco?
Aunque el Real Madrid parte como claro favorito por palmarés y presupuesto, el LASK Linz llegará al Santiago Bernabéu sin nada que perder y con la inercia de quien ya ha derrotado a la lógica. Su estilo de juego se basa en una presión alta y transiciones muy rápidas, aprovechando la velocidad de sus extremos como Florian Flecker.
Tras su paso por la Conference League en años anteriores, el conjunto austríaco ha madurado competitivamente. La visita a Madrid representa la culminación de un proyecto deportivo que supo reconstruirse desde las cenizas para enfrentarse, cara a cara, con el rey de Europa.
