La comparecencia de Alberto Núñez Feijóo ante la comisión de investigación por la catástrofe de la DANA en el Congreso de los Diputados ha servido para que el líder de la oposición marque una línea clara entre su papel político y la gestión operativa de la crisis. Durante una sesión marcada por la tensión parlamentaria, Feijóo ha centrado su argumentación en la ausencia de mando ejecutivo sobre la Generalitat Valenciana y en una defensa de su integridad personal frente a las críticas de la izquierda.
La jerarquía de mando y la autonomía de la Generalitat
Uno de los puntos más determinantes de su intervención ha sido la desvinculación total de las decisiones tomadas por Carlos Mazón durante la tarde del 29 de octubre. El presidente del Partido Popular ha subrayado que, estatutariamente, no poseía capacidad de intervención ni autoridad directa sobre las medidas autonómicas. Según ha detallado, su contacto con el gobierno valenciano se limitó a una labor de apoyo y consulta sobre las necesidades materiales de la zona afectada.
Feijóo ha rechazado las acusaciones de haber construido un relato interesado, asegurando que su presencia en la comisión responde a un ejercicio de transparencia institucional. En este sentido, ha recordado que mientras la crisis se gestaba, él se encontraba cumpliendo con su agenda institucional en Madrid, mencionando incluso un encuentro en el Teatro Real con miembros del propio Ejecutivo central, lo que a su juicio demuestra la falta de previsión generalizada de aquel día.
Inviolabilidad de las comunicaciones y registros digitales
Frente a las preguntas de diversos grupos parlamentarios sobre el contenido de sus conversaciones privadas, Feijóo ha optado por un ataque frontal basado en la comparación. Ha garantizado que no ha procedido al borrado de ninguna comunicación ni ha modificado sus dispositivos móviles tras la tragedia. Los puntos clave de su defensa sobre este tema incluyen:
- La disponibilidad absoluta de sus mensajes para contrastar su versión de los hechos.
- La negación de cualquier injerencia en la gestión de emergencias local.
- La reivindicación de su derecho a interesarse por la evolución de la catástrofe en distintas comunidades autónomas, no solo en Valencia.
- La crítica a otros líderes políticos por, supuestamente, eliminar rastro de sus comunicaciones en situaciones de crisis.
Análisis del fallo institucional y las competencias estatales
Más allá de su defensa personal, el líder del PP ha aprovechado su turno de palabra para realizar una crítica sistémica al funcionamiento de las administraciones públicas. Según su análisis, el nivel de respuesta global no estuvo a la altura de lo que la ciudadanía exigía en un momento de tal gravedad. Sin embargo, ha puesto el foco de manera específica en los organismos que dependen directamente del Gobierno de España.
Feijóo ha cuestionado la eficacia de las entidades encargadas de la monitorización hidrológica y la predicción meteorológica. En un tono incisivo, ha lamentado que se le exijan explicaciones a él mientras se evita la comparecencia de responsables con competencias ejecutivas reales en la gestión de caudales y alertas, mencionando la ausencia de cargos ministeriales que, en los días críticos, se encontraban fuera del territorio nacional.
En conclusión, el presidente de los populares ha cerrado su intervención reforzando la idea de que su presencia en el Congreso es la prueba de que no tiene nada que ocultar. Su estrategia ha pivotado entre la solidaridad con las víctimas y una firme defensa de su rol parlamentario, alejándose de cualquier responsabilidad directa en la cadena de mando que operó durante las inundaciones.
