Aznar culpa a Sánchez del auge de Aliança Catalana

El actual escenario político en España atraviesa una fase de profunda inestabilidad que, según el expresidente José María Aznar, es el resultado directo de una gestión basada en concesiones y falta de rigor institucional. Durante la apertura del Campus FAES 2026, celebrada en Madrid, el exmandatario ha diseccionado lo que denomina el «fracaso absoluto» de la estrategia de normalización política impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez.

El crecimiento de Aliança Catalana y el radicalismo periférico

Para Aznar, el termómetro más preciso para medir el deterioro de la cohesión nacional es el ascenso de fuerzas como Aliança Catalana. El expresidente sostiene que la política de reencuentro no ha servido para integrar al independentismo, sino para fortalecer sus facciones más extremas. En este sentido, advirtió que la formación de Silvia Orriols representa una versión xenófoba del secesionismo que amenaza con dominar el futuro Parlamento autonómico, transformando el conflicto catalán en una crisis de valores mucho más profunda.

Este fenómeno no es exclusivo del noreste peninsular. Aznar también puso el foco en el País Vasco, donde el fortalecimiento de Bildu se interpreta como una consecuencia directa de la «normalización de lo aberrante». Según su análisis, permitir que los herederos estratégicos del terrorismo ocupen espacios de poder y vaciar las prisiones de criminales no es pacificación, sino un proceso de estrangulamiento de la democracia constitucional en esa región.

La unidad de España frente al modelo plurinacional

Frente a las aspiraciones de transformar España en un Estado plurinacional o una federación de naciones, Aznar defendió con rotundidad la soberanía única e indivisible. Para el ponente, España no puede ser vista como un «puzle» o una «muñeca rusa», sino como una nación histórica cuya descentralización política debe servir para limitar el poder, no para facilitar chantajes recurrentes por parte de minorías.

  • Rechazo a la soberanía fraccionada o diluida en estructuras confederales.
  • Necesidad de evitar el desbordamiento del modelo autonómico actual.
  • Defensa de la Constitución como único marco de convivencia cívica y plural.

En su intervención, subrayó que hoy en día reivindicar la unidad nacional es el acto más elemental de defensa de las libertades públicas. A diferencia de la década de los 90, donde el objetivo era completar el desarrollo de las autonomías, Aznar considera que el reto actual es proteger al Estado de ser devorado por sus propias divisiones administrativas.

Crisis fronteriza y política exterior: el caso de Ceuta

El expresidente no esquivó la situación crítica que vive Ceuta tras las entradas masivas de inmigrantes. Criticó duramente la inacción del Ejecutivo y los giros diplomáticos respecto al Sáhara Occidental, argumentando que traicionar compromisos internacionales y relajar el control de fronteras solo genera mayor inseguridad. Reprochó especialmente que, mientras miles de ciudadanos en Ceuta enfrentaban una situación de emergencia, el presidente del Gobierno mantuviera intactos sus periodos de descanso.

Hacia una alternativa política sólida

El discurso inaugural del Campus FAES, que será clausurado por el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, pretende sentar las bases ideológicas de una alternativa que recupere el prestigio institucional. Aznar concluyó que España no es un «error histórico» que deba ser corregido, sino una realidad nacional sólida que requiere un liderazgo capaz de anteponer el interés general a la supervivencia política individual.

Con estas palabras, el expresidente marca una hoja de ruta centrada en el rigor económico, la seguridad jurídica y, sobre todo, la recuperación de una autoridad estatal que, en su opinión, se ha diluido peligrosamente en los últimos ocho años.