Junts plantea prohibir los desahucios por fondos buitre

La estabilidad de la legislatura actual parece depender, una vez más, de la capacidad de consenso en torno a la crisis habitacional que atraviesa España. En un movimiento estratégico, Junts per Catalunya ha puesto sobre la mesa del Ejecutivo una batería de medidas que buscan desbloquear la parálisis legislativa. La formación liderada por Míriam Nogueras en el Congreso propone un equilibrio entre la protección social frente a los grandes capitales y el estímulo fiscal para los pequeños propietarios y ahorradores.

Blindaje contra los fondos buitre: El fin de los desalojos masivos

El núcleo de la propuesta de Junts radica en una intervención directa sobre la operativa de los fondos de inversión inmobiliaria. Ante casos recientes de gran impacto social, como los desalojos en zonas gentrificadas de Madrid, el partido catalán plantea la prohibición taxativa de los desahucios cuando el propietario sea considerado un «fondo buitre». Esta medida no solo busca detener los lanzamientos actuales, sino que se complementa con una restricción a futuro: impedir que estas entidades sigan acumulando inmuebles en sus carteras de inversión.

A diferencia de las posturas de otras formaciones de izquierda que abogan por la expropiación o la intervención total del mercado, Junts opta por un modelo de fiscalidad incentivadora. Mientras partidos como Podemos exigen la prohibición total de desahucios sin alternativa habitacional y el tope de precios, la propuesta nacionalista se centra en utilizar el sistema impositivo para aliviar la carga económica de los ciudadanos sin romper las reglas de la propiedad privada.

Deducciones fiscales: Un plan de choque para el acceso a la vivienda

El plan registrado en el Congreso contempla una serie de beneficios fiscales diseñados para fomentar la compra y el alquiler de larga duración. Estas son las claves principales del paquete de medidas económicas:

  • Deducción por compra: Se propone un desgravamen del 15% sobre los gastos de adquisición, intereses y amortización de hipotecas para la vivienda habitual.
  • Alquiler estable: El beneficio fiscal del 15% para inquilinos se reservará exclusivamente para aquellos contratos que funcionen como residencia permanente, excluyendo de forma explícita el alquiler turístico o de temporada.
  • Límite de renta: Para acceder a estas deducciones en el alquiler, la base imponible del contribuyente no deberá superar los 33.007,20 euros anuales.
  • Cuentas de ahorro vivienda: Recuperar el modelo de ahorro previo con una deducción del 15% si el capital se destina a la compra o rehabilitación en un plazo inferior a cuatro años.

Soluciones para hipotecas y colectivos vulnerables

Junts también ha introducido una cláusula innovadora en el ámbito financiero. La propuesta sugiere que un hipotecado tenga el derecho de cancelar su deuda si la entidad bancaria decide vender su crédito a un tercero por un precio inferior al capital pendiente de pago. Esta medida busca evitar que los préstamos de particulares acaben en mercados secundarios de deuda sin que el propio deudor pueda beneficiarse de la quita.

Por otro lado, la formación pone el foco en el relevo generacional y la tercera edad. Se plantea que las personas mayores de 65 años que vendan su residencia habitual para costear una plaza en una residencia de mayores queden exentas de tributar por el IRPF derivado de esa ganancia patrimonial. Con esto, se pretende facilitar la liquidez de este colectivo vulnerable sin penalizar su transición a centros de cuidados.

El «mínimo común denominador» en la política española

La portavoz Míriam Nogueras ha insistido en que estas medidas no implican una renuncia a los principios ideológicos de Junts, sino la búsqueda de un punto de encuentro que permita una aprobación urgente en el Consejo de Ministros. Según fuentes de la formación, el PSOE ha mostrado receptividad ante este documento, lo que podría suponer un giro en la gestión de la vivienda en España.

En conclusión, la propuesta de Junts intenta equilibrar la seguridad jurídica necesaria para el mercado inmobiliario con la urgencia social de frenar la especulación agresiva. El éxito de esta iniciativa dependerá de si el Gobierno de coalición está dispuesto a aceptar un modelo basado en incentivos tributarios en lugar de una regulación de precios más estricta, marcando así el rumbo de la política de vivienda para lo que queda de legislatura.