El ultimátum de Junts: Exigencia de dimisión inmediata para Óscar Puente
La tensión política ha escalado tras las recientes declaraciones de Miriam Nogueras, quien ha situado la gestión del Ministerio de Transportes en el centro de su ofensiva parlamentaria. La portavoz de Junts per Catalunya ha calificado de «inaplazable» la salida de Óscar Puente, vinculando esta exigencia a la gestión de las infraestructuras y, específicamente, al reciente accidente ferroviario en Toledo. Esta postura marca una distancia crítica frente al Ejecutivo, denunciando lo que consideran una «incompetencia manifiesta» que afecta la movilidad ciudadana.
Desmintiendo a Feijóo: El rol de Junts como motor de cambios en el PSOE
Frente a las tesis de Alberto Núñez Feijóo, quien sostiene que la formación independentista cometió un error estratégico al facilitar la investidura de Pedro Sánchez, Nogueras ha respondido con una visión diametralmente opuesta. Según la líder soberanista, el valor de su formación no radica en la sintonía con el Gobierno, sino en haber obligado al Ejecutivo a cruzar líneas rojas que el propio socialismo tildaba de infranqueables hace apenas unos meses. La narrativa de Junts se apoya en que han sido el único actor con la fuerza necesaria para forzar acuerdos que el PSOE rechazaba sistemáticamente.
- Rechazo total a cualquier alianza con el bloque de derechas mientras mantengan su hostilidad hacia la amnistía.
- Distanciamiento de las dinámicas bipartidistas que dominan la política en Madrid.
- Priorización absoluta de la agenda catalana por encima de la estabilidad de los partidos estatales.
Estrategia para el 29 de noviembre: La soberanía como balanza de poder
Con la vista puesta en la próxima cita electoral, el mensaje de Nogueras trasciende el enfrentamiento personal entre los líderes nacionales. La premisa central de su discurso es que el futuro de Cataluña no debe supeditarse a la alternancia entre Sánchez o Feijóo, sino a la capacidad de influencia que el independentismo logre consolidar en el Congreso. Para Junts, el objetivo estratégico es alcanzar una posición de decisión donde ningún avance legislativo sea posible sin una negociación previa que beneficie directamente a los intereses catalanes.
En este escenario, la formación descarta cualquier acercamiento al Partido Popular mientras este mantenga su promesa de revertir los avances logrados en materia judicial y política. De este modo, Nogueras redefine la utilidad de sus votos: no como un apoyo pasivo a la izquierda española, sino como una herramienta de presión democrática para garantizar que el Estado cumpla con compromisos que, de otro modo, quedarían en el olvido. La portavoz concluye que Cataluña necesita fuerza propia para no ser moneda de cambio en las disputas de poder de la capital.
