De cara a los próximos comicios generales fijados para el **29 de noviembre**, la formación política Vox ha posicionado la estabilidad de las ciudades autónomas en el centro de su estrategia de Estado. Isabel Pérez Moñino, portavoz nacional de Agenda España, ha manifestado que la hoja de ruta de su partido se iniciará con un plan de choque para recuperar Ceuta, territorio que consideran actualmente desprotegido frente a las presiones migratorias y diplomáticas.
Un cambio de paradigma en las relaciones con Marruecos
Para Vox, la situación actual de la ciudad autónoma no solo responde a un fenómeno migratorio, sino a una debilidad en la soberanía nacional ante las decisiones tomadas en Rabat. Pérez Moñino ha enfatizado que, bajo un posible gobierno de su formación, se exigirá un respeto absoluto a la integridad territorial de España. La propuesta central radica en que las políticas exteriores de países vecinos no tengan capacidad de influencia sobre la seguridad de los ciudadanos españoles.
En este sentido, la estrategia de la formación incluye dos pilares fundamentales para la estabilización de la zona:
- El cese total de cualquier flujo migratorio que no cumpla con los cauces legales establecidos.
- El refuerzo de la autoridad fronteriza para garantizar que el Estado recupere el control físico de sus límites.
- La exigencia de una reciprocidad diplomática que reconozca sin ambigüedades la españolidad de Ceuta.
Impacto en la seguridad pública y convivencia ciudadana
Durante su análisis de la realidad ceutí, la portavoz ha aportado datos que reflejan una alteración profunda de la normalidad en la ciudad. Según las cifras manejadas por la formación, la delincuencia e incidentes en puntos críticos, como la zona portuaria, han experimentado un incremento exponencial, llegando a cifrarse en un 1.177 por ciento. Estas estadísticas son utilizadas por Vox para denunciar lo que califican como una «invasión permitida» que afecta directamente a la libertad de los residentes.
La formación sostiene que el objetivo final de su programa es que la población recupere el uso y disfrute de los espacios públicos sin temor a agresiones. Se hace un especial hincapié en la situación de las mujeres y las personas mayores, quienes, según Pérez Moñino, han sido las más perjudicadas por la pérdida de seguridad en las calles. La solución propuesta pasa por la devolución inmediata de quienes han ingresado irregularmente en el territorio nacional.
Responsabilidad política y horizonte electoral
El discurso de Vox no solo señala a factores externos, sino que reparte responsabilidades entre el Ejecutivo central de Pedro Sánchez y la administración local encabezada por Juan Jesús Vivas. La formación considera que existe una corresponsabilidad en el mantenimiento de la situación actual, acusando a ambos mandatarios de negligencia en la protección de los intereses nacionales. Para la portavoz, la crisis en Ceuta es un reflejo de un deterioro institucional más amplio que afecta a otras áreas estratégicas del país.
Finalmente, Vox plantea la cita electoral del 29-N como una encrucijada histórica. El partido busca movilizar al electorado bajo la premisa de reconstruir las estructuras de seguridad y soberanía que, a su juicio, han sido erosionadas durante los últimos ocho años. La recuperación del control sobre Ceuta se presenta, por tanto, como la primera piedra de un proyecto de restauración de la integridad nacional en todo el territorio español.
