Bajan a diez los hospitalizados por el accidente de Urda

La red hospitalaria de Castilla-La Mancha comienza a registrar un descenso en la presión asistencial tras la tragedia ferroviaria ocurrida el pasado 28 de octubre en la localidad de Urda, Toledo. Según el último balance oficial, la cifra de personas que permanecen ingresadas se ha reducido a diez pacientes, reflejando una evolución favorable en la mayoría de los afectados que fueron atendidos inicialmente por el Sescam.

Distribución y estado crítico de los heridos

A pesar de la tendencia a la baja en las hospitalizaciones, la gravedad persiste para dos de las víctimas. Actualmente, el Hospital Universitario de Toledo centraliza los casos más complejos, manteniendo a dos personas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El resto de los pacientes que continúan bajo observación médica se encuentran distribuidos en diferentes centros de la región, presentando cuadros clínicos que permiten su estancia en camas convencionales.

La logística sanitaria ha requerido también el movimiento de pacientes fuera de la comunidad autónoma. Un herido que se encontraba en el Hospital de Ciudad Real ha sido trasladado a un centro médico en Madrid para continuar con su tratamiento. El mapa actual de la asistencia se desglosa de la siguiente manera:

  • Hospital de Toledo: Cuatro pacientes en planta y dos en la UCI.
  • Hospital de Ciudad Real: Dos personas bajo vigilancia médica.
  • Hospital de Albacete: Un ingresado en cama convencional.
  • Hospital Mancha Centro (Alcázar de San Juan): Un paciente en planta.

Balance de víctimas y perfil de los afectados

El impacto del siniestro dejó un saldo inicial de 110 personas hospitalizadas. No obstante, la rápida intervención de los equipos de emergencias y la estabilización de los cuadros leves han permitido que 100 personas hayan recibido ya el alta médica. En cuanto a las víctimas mortales, la cifra definitiva se ha estancado en 69 fallecidos, todos ellos mayores de edad. El análisis demográfico del siniestro revela que perdieron la vida 40 hombres y 29 mujeres.

La diversidad de las víctimas también ha marcado las labores de identificación y gestión administrativa. De los fallecidos, 54 poseían nacionalidad española, mientras que 15 eran ciudadanos extranjeros, lo que ha obligado a activar protocolos internacionales para la gestión de sus restos mortales y la comunicación con sus respectivos países de origen.

Gestión de restos mortales y trámites consulares

El Centro Integrado de Datos (CID), constituido específicamente para gestionar las consecuencias del accidente en Urda, ha confirmado que el proceso de entrega de los fallecidos a sus familias está prácticamente concluido. Hasta la fecha, se han entregado los restos de 67 de las 69 víctimas, permitiendo que sus allegados inicien los procesos de duelo en sus lugares de residencia.

La situación de los dos fallecidos restantes es distinta, ya que sus cuerpos permanecen bajo la custodia del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo. Al tratarse de ciudadanos extranjeros, las autoridades españolas están trabajando en estrecha colaboración con los servicios consulares para completar los trámites de repatriación o entrega, un procedimiento que suele requerir validaciones legales internacionales más estrictas que las nacionales.

Con la mayoría de los afectados ya en sus hogares, la atención se centra ahora en la recuperación de los diez supervivientes que aún luchan por superar las secuelas de uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados recientemente en la provincia de Toledo.