El horizonte judicial de Íñigo Errejón se despeja hacia la fase de juicio oral. El magistrado Adolfo Carretero ha marcado el próximo 17 de febrero en el calendario para comunicar formalmente al exdiputado la continuidad del proceso penal. Esta decisión llega tras un periodo de incertidumbre en el que se barajó el posible archivo de la causa, una opción que el instructor ha descartado tajantemente al considerar que los indicios de agresión sexual denunciados por Elisa Mouliaá mantienen su relevancia jurídica.
El 17 de febrero: Una fecha determinante en la Plaza de Castilla
La citación personal de Errejón tiene como objetivo principal la notificación del auto de apertura de juicio oral. Aunque inicialmente se preveía que este trámite ocurriera días atrás, el juez optó por una suspensión temporal para garantizar la seguridad jurídica del procedimiento. El foco estaba puesto en la voluntad de la víctima, cuya postura experimentó oscilaciones mediáticas que obligaron al juzgado a clarificar la situación procesal antes de avanzar hacia la vista pública.
A pesar de las dudas externas, el magistrado ha sido contundente en su último auto, señalando que no existe motivo para el sobreseimiento de las actuaciones. La causa, que investiga hechos presuntamente ocurridos en el otoño de 2021, entra así en su recta final antes de que un tribunal de lo penal decida sobre la culpabilidad o inocencia del antiguo portavoz parlamentario.
La firmeza de la acusación particular frente a la Fiscalía
Uno de los puntos de mayor fricción en este caso ha sido la discrepancia entre las partes acusadoras. Por un lado, la Fiscalía de Madrid ha solicitado el archivo del expediente, argumentando que no existen pruebas suficientes para sostener una condena por delito sexual. Por otro, Elisa Mouliaá ha reafirmado su papel como acusación particular, recuperando el pulso judicial tras un breve periodo de dudas personales.
- Retirada temporal: La actriz llegó a manifestar en redes sociales su intención de apartarse por el desgaste emocional, aunque aclaró que no se trataba de una rectificación de los hechos.
- Reacción al Ministerio Público: Tras conocer que la Fiscalía pedía la libre absolución de Errejón, Mouliaá calificó la postura de los fiscales como inaceptable y decidió reincorporarse plenamente al proceso.
- Decisión judicial: El juez Carretero ha tenido por «no ratificada» cualquier intención de abandono, consolidando la figura de la actriz como parte fundamental del juicio.
Un largo proceso de instrucción y pruebas periciales
Llegar a esta apertura de juicio ha requerido trece meses de investigación exhaustiva. Durante este tiempo, el juzgado no solo ha escuchado las versiones enfrentadas de los protagonistas, sino que ha analizado una serie de elementos técnicos y testimoniales para reconstruir lo sucedido aquella noche de 2021 tras la presentación de un libro. Entre las diligencias más relevantes destacan:
- El análisis de las conversaciones privadas mantenidas por redes sociales entre el investigado y la denunciante en fechas próximas al incidente.
- La toma de declaración a testigos presenciales que compartieron espacios con ambos durante la noche de los hechos.
- Informes de especialistas en psiquiatría para evaluar el impacto y la veracidad de los testimonios aportados.
Para el instructor, la versión ofrecida por el investigado y las pruebas documentales de la defensa no han logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad que pesan sobre él. Esta valoración es la que ha impulsado la decisión de sentar a Errejón en el banquillo, a pesar de las peticiones de archivo que la Audiencia Provincial de Madrid todavía debe terminar de resolver en su totalidad.
Perspectivas finales antes de la vista oral
La resolución de este caso trasciende lo estrictamente jurídico por la relevancia pública del acusado. El próximo 17 de febrero marcará el inicio de la cuenta atrás para un juicio que pondrá a prueba la interpretación de los consentimientos y las agresiones sexuales bajo el marco normativo actual. Mientras la defensa de Errejón agota los recursos para intentar frenar el proceso, el sistema judicial avanza en la formalización de una causa que promete ser una de las más mediáticas del próximo año.
La clave residirá en cómo se articulen las pruebas durante la vista oral, donde la ausencia de apoyo de la Fiscalía obligará a la acusación particular a desplegar una estrategia probatoria mucho más robusta para lograr una sentencia condenatoria.
