La Junta autoriza el regreso de los vecinos de Grazalema

La tranquilidad comienza a retornar a la Sierra de Cádiz. Después de once jornadas de evacuación forzosa, la administración autonómica ha dado luz verde para que los habitantes de Grazalema vuelvan a sus hogares. Esta decisión pone fin a un periodo crítico de incertidumbre provocado por la inestabilidad del terreno y el peligro inminente de colapso estructural en el casco urbano.

El aval científico y técnico del CSIC

El regreso de la población no ha sido una decisión al azar, sino que se fundamenta en los análisis exhaustivos realizados por los geólogos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Estos expertos han sido los encargados de determinar qué sectores del municipio son actualmente seguros para la vida cotidiana, permitiendo así que el retorno sea parcial y controlado basándose estrictamente en criterios de seguridad geotécnica.

Logística de una vuelta a casa escalonada

Antonio Sanz, consejero de la Presidencia, ha detallado que el operativo se llevará a cabo de manera ordenada y paulatina. En esta primera fase, se ha autorizado el acceso a 1.342 viviendas de las más de 1.600 que componen el registro municipal. Además, se ha activado un protocolo especial de apoyo para personas con necesidades específicas, utilizando recursos del Plan de Emergencia para facilitar la transición.

  • Población afectada: Residentes que permanecían en hoteles de Ronda y otros municipios cercanos.
  • Criterio de seguridad: Solo se permite la entrada a zonas con informe geológico favorable.
  • Apoyo institucional: Despliegue de medios propios para asistir a colectivos vulnerables durante la mudanza.

Crónica de un desalojo preventivo

La crisis habitacional comenzó hace casi dos semanas, cuando el riesgo de derrumbe obligó al desalojo total de la localidad. Durante este tiempo, los vecinos fueron reubicados inicialmente en instalaciones deportivas de Ronda antes de ser derivados a alojamientos temporales. Con este anuncio, la mayoría de los desplazados podrá finalmente recuperar su normalidad, siempre bajo la supervisión de los técnicos de la Junta de Andalucía.