Alvise Pérez tilda de ilegal la guerra petrolera de Trump

Hacia una doctrina de soberanía transaccional: El desafío de Alvise a Washington

El tablero geopolítico español ha experimentado un giro disruptivo con las recientes declaraciones de Alvise Pérez, líder de Se Acabó La Fiesta (SALF). En un movimiento que rompe la alineación tradicional de la derecha con los intereses de Estados Unidos, el eurodiputado ha condicionado el apoyo logístico a la administración de Donald Trump a un intercambio directo de activos. Pérez defiende que la posición geográfica de España no debe ser entregada sin una contraprestación que refuerce la capacidad defensiva nacional.

La tecnología militar como condición para el uso del espacio aéreo

La propuesta de Pérez se aleja de la diplomacia de cortesía para entrar en un terreno estrictamente pragmático. Según el líder de SALF, si la Casa Blanca pretende utilizar el espacio aéreo español para ejecutar lo que él denomina una «guerra petrolera» en Oriente Medio, España debe exigir un pago en forma de tecnología militar avanzada y colaboración estratégica profunda. Esta visión busca transformar una relación de subordinación en una alianza de beneficios mutuos y tangibles.

El objetivo de esta exigencia no es otro que fortalecer la seguridad frente a lo que Pérez identifica como el desafío real para el Estado: la presión constante de Marruecos. En su análisis, los conflictos en regiones lejanas son irrelevantes para el ciudadano medio, a menos que se utilicen como palanca para resolver las amenazas territoriales directas que sufre el país en sus fronteras más próximas.

Divergencia total con el bloque constitucionalista y Vox

La postura de Alvise Pérez marca una distancia crítica con los principales líderes políticos del país, a quienes acusa de no priorizar el interés nacional frente a las presiones externas:

  • Santiago Abascal: Es cuestionado por mantener una defensa de la «ejemplaridad» de Trump, incluso ante posibles boicots comerciales que afectarían a la economía española.
  • Alberto Núñez Feijóo: Se le critica por una postura ambigua que prioriza la preservación de las formas diplomáticas sobre la obtención de ventajas estratégicas reales.
  • Pedro Sánchez: El líder de SALF señala la incapacidad del Gobierno actual para actuar con soberanía ante la falta de una disuasión militar de primer nivel.

Legalidad internacional y pragmatismo geopolítico

Al tildar de ilegales los bombardeos ordenados por Donald Trump, Pérez establece un paralelismo ético entre las acciones de las grandes potencias y los regímenes dictatoriales. Sin embargo, su discurso no es pacifista, sino estrictamente soberanista. Su enfoque sugiere que España no debe ser «súbdita» de ninguna potencia extranjera, ya sea mediante la validación de intervenciones militares externas o el seguidismo de agendas globales que no aporten seguridad interna.

En definitiva, la estrategia de Alvise Pérez busca capitalizar un sentimiento de desprotección nacional, proponiendo una política exterior donde la autonomía estratégica se negocia con firmeza. Para el eurodiputado, el conflicto en Oriente Medio solo tiene valor si sirve para dotar al ejército español de las herramientas necesarias para proteger su integridad ante sus vecinos más inmediatos.