Santander expedienta a un policía por el colapso en El Bocal

Depuración de responsabilidades en la Policía Local de Santander

La gestión de la seguridad ciudadana en Santander enfrenta un momento crítico tras la decisión institucional de incoar un expediente informativo y sancionador contra un efectivo de la guardia urbana. Esta medida administrativa surge como respuesta directa a una grave omisión de funciones relacionada con el estado de la infraestructura en la zona de El Bocal. La propia alcaldesa, Gema Igual, ha comparecido para admitir públicamente que los protocolos de actuación no se cumplieron, señalando que la cadena de respuesta de la fuerza policial falló en un momento determinante.

Cronología de una alerta ignorada: el aviso del 112

La investigación interna ha revelado que la tragedia pudo haberse evitado si se hubieran atendido las advertencias ciudadanas. La secuencia de los hechos pone de manifiesto una negligencia operativa significativa:

  • Lunes previo al accidente: Un ciudadano contacta con el servicio de emergencias 112 para informar sobre el deterioro estructural del puente de madera.
  • Transferencia de la información: El Centro de Atención a Emergencias traslada de inmediato el aviso a la base de la Policía Local, detallando el riesgo inminente de caída para los transeúntes.
  • Inacción policial: A pesar de la gravedad del reporte, no se desplazó ninguna unidad a la zona para señalizar o clausurar el acceso a la pasarela.

El impacto del colapso estructural en la comunidad educativa

La falta de intervención preventiva derivó en el trágico suceso del martes siguiente. Durante una actividad de campo, un grupo de siete alumnos pertenecientes al CIFP La Granja de Heras transitaba por la pasarela cuando esta cedió por completo. El hundimiento de la estructura provocó que los jóvenes, de aproximadamente 20 años de edad, se precipitaran sobre un área rocosa de gran peligrosidad.

El balance de este siniestro en El Bocal es devastador, con seis víctimas mortales confirmadas. Actualmente, el foco de la atención sanitaria se centra en la única superviviente de la caída, quien permanece bajo vigilancia intensiva en el Hospital Valdecilla. Este caso ha abierto un intenso debate sobre la eficacia de la coordinación entre los servicios de emergencia y la responsabilidad de los funcionarios públicos en la prevención de riesgos en espacios naturales.