El Ejecutivo liderado por Salvador Illa no tiene intención de dar marcha atrás en su calendario legislativo. La consejera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, ha descartado de forma tajante la posibilidad de retirar el proyecto de presupuestos de la Generalitat para el próximo año. A pesar de las tensiones en las negociaciones, el Govern mantiene su hoja de ruta con el objetivo de que las cuentas inicien su tramitación parlamentaria este mismo viernes, cerrando la puerta a cualquier maniobra que busque dilatar los tiempos para favorecer a ERC.
Firmeza ante la tramitación inminente del viernes
Durante una reciente intervención en medios públicos, Romero ha sido clara al señalar que el escenario actual no contempla una retirada estratégica de las cuentas. Según la titular de Economía, resultaría difícil justificar un parón en la maquinaria administrativa cuando el país requiere estabilidad. Esta postura responde directamente a las presiones de los republicanos, quienes buscan mayor margen de maniobra en un contexto político interno complejo. La consejera ha insistido en que la tramitación de los presupuestos es una prioridad que no puede quedar supeditada a tácticas de partido.
El debate sobre el IRPF: Compromisos y realidades legislativas
Uno de los puntos de fricción más significativos en la mesa de negociación es la gestión de la recaudación del IRPF. Ante las exigencias de Oriol Junqueras sobre garantías públicas por parte del Gobierno central, Romero ha recordado que existe un documento oficial fruto de la comisión bilateral celebrada en julio de 2025. No obstante, ha lanzado una reflexión crítica hacia los sectores independentistas que condicionan los presupuestos autonómicos a decisiones que competen exclusivamente al ámbito estatal.
La implementación de este cambio en el modelo de financiación no es inmediata por varias razones técnicas y legales:
- Calendario progresivo: El acuerdo de investidura estipula que la gestión del impuesto se iniciará de forma gradual a partir de 2026.
- Reforma estatal: Cualquier modificación sustancial en la recaudación exige cambios legislativos en el Congreso de los Diputados que no pueden improvisarse en el corto plazo.
- Hitos administrativos: Se prevé que sea en 2028 cuando la Generalitat asuma plenamente las funciones delegadas de gestión tributaria.
Un llamamiento a la responsabilidad de Junts y ERC
Desde la Consellería de Economía se ha hecho hincapié en la necesidad de valorar los logros obtenidos bajo la actual presidencia. La nueva financiación para Cataluña podría suponer una inyección adicional de 4.700 millones de euros, una cifra que Romero considera histórica y que insta a no poner en riesgo por cuestiones de estrategia política. En este sentido, ha pedido a ERC que abandone el «tacticismo» y se centre en los beneficios tangibles para la ciudadanía catalana.
Por otro lado, la consejera ha extendido el guante a Junts per Catalunya, lamentando su actual falta de implicación en las negociaciones. Romero ha instado a la formación posconvergente a «arremangarse» y participar activamente en la mejora del modelo financiero. Según su análisis, Cataluña se encuentra ante una oportunidad única que requiere de una mayoría parlamentaria sólida en Madrid y Barcelona, por lo que la ausencia de Junts en el diálogo presupuestario es vista como una oportunidad perdida para optimizar los recursos que llegarán a las arcas públicas.
Hacia una estabilidad financiera necesaria
En conclusión, el Govern se muestra convencido de que el diálogo debe basarse en lo acordado y no en nuevas exigencias que desvirtúen el pacto original. La estrategia económica de Cataluña para 2025 depende ahora de la capacidad de los partidos para separar sus crisis internas de la gestión pública. Con el viernes como fecha límite en el horizonte, la administración de Salvador Illa apuesta por la resiliencia política frente a la incertidumbre, esperando que el sentido de Estado prevalezca sobre los intereses electorales inmediatos de sus socios potenciales.
