Fiscalía rechaza que el juez Peinado investigue Air Europa

El pulso judicial en torno a la instrucción que lidera el magistrado Juan Carlos Peinado ha alcanzado un nuevo punto de fricción. El Ministerio Público ha manifestado una oposición frontal a las recientes diligencias que pretenden vincular el rescate estatal de Air Europa con la causa abierta contra Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno. Según la Fiscalía, esta insistencia supone una «hipertrofia» de un sumario que ya se considera excesivamente voluminoso y que, a su juicio, está incorporando elementos ajenos a la investigación principal.

Una estrategia de expansión bajo sospecha de la Fiscalía

La tesis central de la Fiscalía se basa en que el instructor está desoyendo de forma sistemática los criterios marcados por la Audiencia Provincial de Madrid. Este órgano superior ya ha delimitado en varias ocasiones el perímetro de la investigación, excluyendo aspectos relacionados con la aerolínea por no encontrar indicios sólidos de conexión con la actividad profesional de Gómez. No obstante, la providencia dictada el pasado mes de octubre, donde se solicitaba a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil nuevos datos sobre el rescate, ha reactivado las alarmas del Ministerio Público.

Para la acusación pública, esta maniobra no es una simple petición de información rutinaria, sino que guarda un parecido razonable con lo que denominan una «investigación encubierta». Al delegar en la policía judicial la búsqueda de «hechos nuevos» sin que existan indicios previos aportados por las partes o por el propio juzgado, la Fiscalía sostiene que el magistrado está haciendo una dejación de sus funciones estrictamente jurisdiccionales.

El rol de la UCO y los límites de la instrucción judicial

Uno de los puntos más críticos del escrito presentado es el uso de la fuerza policial como herramienta de prospección. La Fiscalía argumenta que no se puede utilizar a la UCO para reabrir vías de investigación que ya han sido cerradas o limitadas por instancias superiores. En este sentido, el Ministerio Público destaca varios puntos de preocupación:

  • La falta de hechos nuevos que justifiquen volver a poner el foco sobre el rescate de Air Europa.
  • La contradicción entre las órdenes del instructor y los autos de la Audiencia Provincial.
  • El riesgo de convertir el procedimiento en una causa general sin un objeto definido y claro.
  • La transferencia de la responsabilidad de decidir qué investigar a una unidad policial en lugar de asumirla el juez.

Radiografía de la causa contra Begoña Gómez

Mientras el debate sobre la aerolínea continúa, el núcleo del procedimiento en el Juzgado de Instrucción número 41 sigue centrado en otros ejes. Actualmente, la investigación trata de dilucidar si existió algún tipo de irregularidad en la relación de Begoña Gómez con el empresario Juan Carlos Barrabés, quien resultó adjudicatario de diversos contratos públicos. Los delitos que se barajan en el horizonte judicial incluyen tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida.

Además de la figura de Gómez, permanecen como investigados el propio Barrabés y una asesora vinculada a la cátedra que la mujer del presidente dirigía en la Universidad Complutense. El foco legítimo de la causa, según los recursos presentados, debería ceñirse a determinar si hubo un uso indebido de la posición institucional de Gómez para favorecer intereses privados o si existió intrusismo profesional en la gestión de programas universitarios.

Conclusión: Un escenario de incertidumbre procesal

La postura de la Fiscalía es un recordatorio de que los procesos judiciales deben regirse por el principio de seguridad jurídica y pertinencia de la prueba. Al rechazar que el juez Peinado explore la vía de Air Europa, el Ministerio Público intenta evitar que el caso se convierta en un contenedor infinito de sospechas sin base documental. El desenlace de este conflicto de criterios entre el juzgado y la Fiscalía determinará no solo el futuro inmediato de Begoña Gómez en los tribunales, sino también los límites que un instructor debe respetar frente a las directrices de sus superiores jerárquicos.