El complejo escenario judicial que enfrenta a la actriz Elisa Mouliaá y al expolítico Íñigo Errejón ha sumado un nuevo capítulo de tensión. En un giro de última hora, la intérprete ha solicitado la suspensión de su comparecencia prevista para este viernes ante el Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid. El motivo esgrimido por su representación legal es una baja médica por ansiedad, lo que paraliza temporalmente la causa abierta tras la querella por calumnias presentada por el exportavoz de Sumar.
Un cuadro de ansiedad frena el proceso en el juzgado
La defensa de Mouliaá, liderada por el abogado Alfredo Arrién, ha formalizado un escrito ante el magistrado Arturo Zamarriego para notificar la imposibilidad de que su cliente asista a la citación. Según el documento, la actriz atraviesa un delicado estado de salud mental que le impide declarar con las debidas garantías. El letrado ha asegurado que el certificado médico correspondiente será aportado al juzgado en cuanto se disponga del documento oficial, buscando así justificar la incomparecencia en una causa donde se la investiga por presuntas afirmaciones falsas vertidas en redes sociales.
Esta declaración era clave para avanzar en la querella interpuesta por Errejón, quien acusa a la actriz de haberle imputado falsamente un delito de extorsión. El magistrado debe decidir ahora si acepta el aplazamiento o si, por el contrario, atiende las peticiones de la parte querellante para evitar lo que consideran una parálisis innecesaria del procedimiento.
La respuesta de Errejón: sospechas de maniobras dilatorias
Desde el equipo jurídico de Íñigo Errejón, la reacción no se ha hecho esperar. La abogada Eva Gimbernat ha presentado un escrito preventivo en el que manifiesta sus dudas sobre la veracidad o la urgencia de la baja médica. La defensa del político sostiene que este tipo de movimientos podrían ser estrategias procesales destinadas a dilatar los tiempos de la justicia. Para contrarrestar esta situación, han propuesto al juez dos alternativas contundentes:
- Que un médico forense adscrito al tribunal se traslade al domicilio de Elisa Mouliaá para verificar su estado de salud in situ.
- Que, en caso de que la movilidad sea el único impedimento, la declaración se realice mediante videoconferencia para no alterar el calendario judicial.
El origen del conflicto: testimonios y redes sociales
El núcleo de esta querella por calumnias reside en la relación de Mouliaá con dos testigos fundamentales: los propietarios del piso donde supuestamente ocurrió la agresión sexual denunciada en 2021. Estos testigos afirmaron ante la justicia que la actriz intentó presionarles para que su testimonio coincidiera con su versión de los hechos. Tras estas declaraciones, Mouliaá utilizó la red social X para acusar a Errejón de estar extorsionando a dichos testigos.
La querella de Errejón analiza minuciosamente hasta 14 mensajes publicados por la actriz, alegando que se le imputó un delito grave de forma pública y con conocimiento de su falsedad. Mientras tanto, la causa principal por agresión sexual sigue su curso, pendiente de que la Audiencia Provincial de Madrid resuelva los recursos presentados por ambas partes sobre el procesamiento del exdirigente político.
Un futuro judicial incierto
La resolución de esta baja médica determinará el ritmo de los próximos meses. Si el juez admite la suspensión, el careo judicial entre ambos podría retrasarse de forma indefinida, prolongando un conflicto mediático y legal que ya afecta a diversas instancias judiciales madrileñas. La situación actual pone de manifiesto la extrema polarización del caso, donde las acusaciones de agresiones sexuales y las contraacusaciones de calumnias se entrelazan en una batalla legal que parece lejos de concluir.
