De la Torre: El apoyo a Cataluña lastra a Montero en Andalucía

En el actual tablero político español, la gestión de las infraestructuras y los pactos territoriales han pasado de ser cuestiones técnicas a convertirse en armas arrojadizas de alto voltaje. Francisco de la Torre, el veterano alcalde de Málaga, observa con preocupación cómo la actual deriva del Ejecutivo central, condicionada por sus alianzas en el nordeste, está trazando una línea de desigualdad que castiga directamente al sur peninsular. Según el regidor, este escenario no solo afecta a la movilidad, sino que supone un lastre electoral para figuras como María Jesús Montero en Andalucía.

La asimetría territorial: El pacto con Cataluña como freno para Andalucía

Para De la Torre, la política de «muros» que impera en la capital de España tiene una traducción clara en los presupuestos y en la atención institucional. El alcalde sostiene que el Gobierno de España ha priorizado de forma sistemática las inversiones en Cataluña debido a las dependencias parlamentarias que sostienen la legislatura. Esta falta de equilibrio no es solo una percepción local; es un análisis de la realidad que, a su juicio, dificulta que el PSOE andaluz pueda presentar un proyecto sólido de defensa de los intereses regionales.

El regidor malagueño argumenta que no existe una igualdad de trato entre territorios. Mientras que proyectos en el entorno de Barcelona reciben un impulso decidido, ciudades dinámicas como Málaga deben enfrentarse a una «falta de colaboración leal». Esta situación sitúa a la ministra de Hacienda en una posición comprometida, ya que resulta complejo defender la gestión estatal en Andalucía cuando los agravios en materia de Cercanías y grandes infraestructuras son tan evidentes frente a otras comunidades favorecidas por el contexto político.

Tensión en las vías: El desencuentro entre Málaga y el Ministerio de Transportes

Uno de los episodios más visibles de esta tensión ha sido el cruce de declaraciones con el ministro Óscar Puente. El origen del conflicto reside en la falta de transparencia sobre las obras que afectan a la conexión de AVE entre Madrid y Málaga. De la Torre, lejos de hablar «de oídas», ha realizado un seguimiento técnico exhaustivo sobre el terreno, visitando las obras en puntos críticos como Álora y manteniendo contacto directo con los ingenieros de ADIF.

  • Falta de información: El ayuntamiento demanda una comunicación clara para que sectores como el hotelero y el empresarial puedan realizar previsiones ante los retrasos.
  • Fragilidad técnica: Se cuestiona la solidez de infraestructuras críticas, como el muro de Álora o el túnel de Abdalajís, que han sufrido parones prolongados.
  • Estilo político: Frente a la confrontación en redes sociales, el alcalde malagueño reivindica una política de acercamiento y respeto institucional, alejada de los ataques personales.

A pesar de los desplantes mediáticos, el alcalde mantiene su disposición a colaborar, asegurando que su gabinete ya ha contactado con el del ministro para coordinar una visita conjunta a las obras. Para De la Torre, el objetivo no es el rifirrafe político, sino garantizar que una provincia que contribuye de forma tan decisiva al PIB nacional no vea frenado su crecimiento por deficiencias en el transporte ferroviario.

Infraestructuras y vivienda: Los retos bloqueados de la capital malagueña

El desequilibrio en el trato estatal también se manifiesta en proyectos culturales y sociales de gran envergadura. Un ejemplo paradigmático es el Auditorio de Música de Málaga. A pesar de contar con un plan de financiación donde el 60% proviene de fondos privados y patrocinios, el Gobierno central se ha negado a aportar una subvención que históricamente sí concedió a otras capitales españolas. Esta negativa es interpretada como un síntoma de marginación estratégica hacia una ciudad que lidera los indicadores de dinamismo en el sur de Europa.

En el ámbito de la vivienda, el Ayuntamiento de Málaga se enfrenta a una crisis de oferta que intenta paliar mediante la promoción de miles de suelos residenciales. Sin embargo, se topa con obstáculos estructurales que dependen del Estado, como la falta de potencia eléctrica necesaria para nuevos desarrollos o la rigidez de la Ley de Haciendas Locales. De la Torre reclama que se permita a los consistorios gestionar recursos propios, como una posible tasa turística, para financiar políticas de alquiler social y paliar los efectos del éxito turístico en la convivencia ciudadana.

Perspectivas electorales y el futuro del liderazgo en el sur

Al analizar el panorama autonómico, Francisco de la Torre destaca el cambio de ciclo bajo la presidencia de Juanma Moreno. Considera que la transparencia en la inversión por provincias y la agilidad en la gestión de emergencias han marcado una diferencia sustancial respecto a la etapa anterior del PSOE. Esta mejora de los indicadores económicos y de confianza empresarial es, para el alcalde, la clave que podría otorgar al PP una mayoría amplia, minimizando el impacto de otras fuerzas políticas a su derecha.

Sobre su propio futuro político, tras más de dos décadas al frente de la Casona del Parque, el edil se muestra cauto. Su decisión de optar a una nueva reelección dependerá de su capacidad para mantener un ritmo de trabajo exigente y de sentirse plenamente útil para la ciudad. Lo que queda claro es que, independientemente de su continuidad, su hoja de ruta seguirá marcada por la defensa de una Málaga que no se doblega ante las inercias centralistas y que exige su lugar en el desarrollo equilibrado de España.

En definitiva, la voz de De la Torre resuena como un recordatorio de que la política municipal, cuando se ejerce con visión de Estado, se convierte en el primer dique de contención contra la desigualdad territorial. La resolución de los problemas de movilidad y vivienda en Málaga no es solo una necesidad local, sino un examen de coherencia para un Gobierno central que debe decidir si gobierna para todos o solo para aquellos que garantizan su permanencia en el poder.