La Gomera sufre un apagón total de la red eléctrica

La fragilidad del sistema eléctrico insular ha vuelto a quedar en evidencia. Este domingo, la isla de La Gomera ha experimentado un cero energético total, dejando a la población sin suministro eléctrico ni cobertura de telefonía móvil durante horas. Este incidente no es un hecho aislado, sino que se suma a una preocupante lista de fallos técnicos que ponen en jaque la seguridad energética del archipiélago canario.

El origen del colapso: Inestabilidad en El Palmar

El incidente técnico se originó alrededor de las 12:13 horas en la central de El Palmar, situada en San Sebastián de La Gomera. Según los informes técnicos preliminares, el desencadenante fue la desestabilización de uno de los generadores principales de la planta. Por razones de seguridad y para evitar daños mayores en la maquinaria, el sistema de protección provocó una desconexión en cadena del resto de los grupos de generación.

Este efecto dominó resultó en la caída completa de la red insular. La compañía Endesa, responsable de la generación en la zona, ha iniciado los protocolos de recuperación activando dos grupos auxiliares de forma progresiva. El objetivo es restaurar la carga de manera controlada, ya que una reconexión demasiado rápida podría generar nuevos picos de tensión y un segundo colapso del sistema.

Coordinación institucional y emergencia energética

La gravedad del apagón ha movilizado a los niveles más altos del Gobierno. El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha mantenido contacto directo con la ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, para monitorizar las labores de restablecimiento. La comunicación entre el Cabildo insular y el Ejecutivo central busca agilizar el despliegue de medios técnicos adicionales si fuera necesario.

  • Casimiro Curbelo, presidente del Cabildo de La Gomera, coordina los servicios de emergencia locales.
  • El Ministerio de Política Territorial realiza un seguimiento exhaustivo de la conectividad y servicios básicos.
  • La recuperación del suministro se realiza por sectores para garantizar la estabilidad de la red.

Un precedente alarmante: La sombra de julio de 2023

Este nuevo cero energético reabre el debate sobre la obsolescencia de las infraestructuras eléctricas en las islas menores. No hay que olvidar que en julio de 2023, La Gomera sufrió un apagón de similares características que se prolongó durante varios días. Aquel suceso derivó en una sanción histórica de 12,1 millones de euros impuesta por el Gobierno autonómico a Unelco-Endesa por una infracción administrativa catalogada como muy grave.

La repetición de estos fallos estructurales en la central de El Palmar sugiere que las medidas de contingencia y las inversiones realizadas tras la crisis del año pasado no han sido suficientes para blindar el suministro eléctrico frente a incidentes técnicos imprevistos. Los ciudadanos y los sectores económicos de la isla vuelven a enfrentarse a las consecuencias de un sistema eléctrico aislado y vulnerable.

Impacto en los servicios y recuperación lenta

El apagón no solo ha afectado al alumbrado y los electrodomésticos; la caída de la red eléctrica ha arrastrado consigo las estaciones base de telefonía móvil, dejando a gran parte de la isla incomunicada. El consejero de Transición Ecológica, Mariano Hernández Zapata, ha advertido que el proceso de normalización será pausado. La prioridad actual es devolver la luz a los centros sanitarios y servicios esenciales antes de completar el despliegue en las zonas residenciales y turísticas.

En conclusión, mientras los técnicos de Endesa trabajan contra reloj para estabilizar los generadores, la sociedad gomera aguarda soluciones definitivas que eviten que el cero energético se convierta en una recurrente y amarga tradición estival. La soberanía y seguridad energética de La Gomera requieren, más que nunca, una revisión profunda del modelo de generación actual.