Fiscalía pide reactivar querella contra alcalde de Móstoles

El Ministerio Público exige el fin de la parálisis en el caso del alcalde de Móstoles

La justicia madrileña se encuentra bajo el foco tras la contundente intervención de la Fiscalía, que ha denunciado una inactividad manifiesta en el proceso judicial que afecta a Manuel Bautista, actual alcalde de Móstoles. Ante la ausencia de movimientos significativos en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer, el Ministerio Público ha solicitado formalmente un impulso procesal para evitar que la querella presentada por una exconcejala del Partido Popular quede estancada en el limbo administrativo.

El escrito de la Fiscalía subraya que, tras más de un mes desde la presentación de la denuncia, no se han iniciado diligencias básicas ni se ha citado a los implicados. Esta situación ha llevado a la acusación a urgir el auto de incoación de diligencias previas, un paso fundamental para que la investigación sobre presuntos delitos de acoso sexual y laboral pueda avanzar conforme a derecho.

Un patrón de hostigamiento y delitos contra la integridad moral

La querella que ha originado este conflicto procesal no solo se limita a acusaciones de índole sexual. El relato de la víctima describe una situación compleja que comenzó, presuntamente, con la solicitud de favores personales por parte del regidor. Según la defensa de la exedil, la negativa de esta a acceder a tales pretensiones desencadenó una represalia institucional sistemática.

El catálogo de delitos que se imputan en el texto legal es extenso y refleja la gravedad de los hechos denunciados:

  • Acoso sexual: Referido a la supuesta insistencia en mantener relaciones de carácter personal bajo presión jerárquica.
  • Acoso laboral (mobbing): Estrategia de aislamiento profesional destinada a invisibilizar a la concejala tras su rechazo.
  • Revelación de secretos: Vinculado a la difusión de correos electrónicos privados que comprometían la identidad de la denunciante.
  • Coacciones y lesiones: Relacionadas con el impacto psicológico y la presión ejercida para forzar su salida del consistorio.

La responsabilidad del Partido Popular y el colapso judicial

Un aspecto diferencial de este caso es que la acción penal también apunta al Partido Popular como persona jurídica. La defensa argumenta que los mecanismos internos de protección fallaron estrepitosamente, dejando a la víctima en una situación de total vulnerabilidad institucional. Esta presunta omisión de auxilio por parte de la formación política es uno de los pilares que la Fiscalía busca esclarecer una vez se reactive el cauce judicial.

Por otro lado, el retraso en la tramitación tiene una explicación logística que ha agravado el malestar de la acusación. El juzgado donde recayó originalmente la querella se encuentra actualmente sin juez titular, lo que ha obligado a que la Sección número 1 de Violencia sobre la Mujer asuma la carga de trabajo adicional. Esta sobrecarga estructural ha sido el detonante de que, durante semanas, no se haya practicado ni una sola diligencia de prueba.

La postura de Manuel Bautista ante las acusaciones

Desde la alcaldía de Móstoles, la respuesta se mantiene en una línea de absoluta negación de los hechos. Manuel Bautista ha manifestado públicamente su desconocimiento sobre los términos exactos de la querella, argumentando que no ha recibido una notificación formal que le permita articular su defensa. Para el entorno del alcalde, la petición de la Fiscalía también resulta «anómala», manteniendo que la gestión municipal continúa al margen de este proceso legal.

Sin embargo, la presión del Ministerio Público sugiere que el escenario de espera está próximo a finalizar. La exigencia de un impulso procesal pone de manifiesto que, independientemente del colapso de los juzgados especializados, la gravedad de los delitos denunciados —que afectan a la integridad moral y a la libertad sexual— requiere una respuesta rápida para garantizar la tutela judicial efectiva de la querellante.

La resolución de este bloqueo administrativo determinará si el alcalde de Móstoles deberá sentarse ante el juez para responder por unas acusaciones que, de probarse, supondrían un terremoto político no solo a nivel local, sino también en el seno de la Comunidad de Madrid.