En un movimiento táctico dentro de su gira de precampaña, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha lanzado una dura ofensiva contra la reciente remodelación del gabinete ministerial. Durante su intervención en Ciudad Real, Abascal ha restado importancia a la figura de Carlos Cuerpo, el nuevo titular de Transportes, describiéndolo simplemente como una pieza desechable en la estructura de poder del Ejecutivo.
La estrategia del ‘fusible’ para blindar la presidencia
Para la formación de Vox, el relevo de Óscar Puente por Carlos Cuerpo no responde a una necesidad de gestión técnica, sino a un blindaje político. Abascal sostiene que el nuevo ministro actúa como un escudo institucional diseñado para evitar que las consecuencias legales y políticas del accidente ferroviario de Urda lleguen directamente a Pedro Sánchez.
El dirigente ha sido tajante al afirmar que esta sustitución es una maniobra para alejar al presidente de lo que denomina «el banquillo de los acusados». Según su análisis, la responsabilidad de la tragedia en Toledo, que se saldó con la pérdida de 70 vidas, es indivisible de la gestión del jefe del Ejecutivo, a quien acusa de interponer «cuerpos» y «fusibles» para diluir su propia culpabilidad.
Crítica a la ‘canonización’ de Óscar Puente
Abascal también ha dirigido sus dardos hacia el relato oficial que se está construyendo sobre la salida de Óscar Puente. El líder de la oposición denunció lo que considera un intento por ensalzar la figura del exministro por el simple hecho de haber presentado su dimisión tras el siniestro. Los puntos clave de su crítica incluyen:
- El desprecio a las víctimas del accidente, quienes, según Abascal, son las únicas que sufren un calvario real.
- La ironía de convertir una responsabilidad política obligatoria en un acto de heroísmo o «canonización» partidista.
- La exigencia de que Sánchez no solo asuma errores ajenos, sino que presente su dimisión inmediata.
Tensión en Ciudad Real y milicias políticas
La jornada no estuvo exenta de incidentes. Durante la comparecencia ante los medios, un grupo de individuos lanzó huevos contra el entorno del líder de Vox, impactando en varios profesionales de la información. Abascal no dudó en señalar directamente a lo que denomina las «milicias de Pedro Sánchez» como responsables de este hostigamiento.
A pesar de la tensión, el presidente de Vox mantuvo su agenda, pidiendo disculpas a los periodistas afectados por la agresividad del entorno político actual. En cuanto al plano institucional, confirmó que, aunque su presencia en el funeral de la Catedral de Toledo el próximo 12 de noviembre no está asegurada por motivos de agenda, el partido tendrá una representación oficial de alto nivel para acompañar a las familias de los fallecidos.
Un escenario electoral marcado por la tragedia
Con la mirada puesta en los comicios del 29 de noviembre, Vox busca capitalizar el descontento por la gestión de las infraestructuras en España. La formación insiste en que el foco no debe desviarse hacia los ministros salientes o entrantes, sino mantenerse en la figura de Pedro Sánchez, cuya candidatura Abascal considera ilegítima dadas las circunstancias actuales de crisis institucional y de seguridad ferroviaria.
