En el marco de su gira por la provincia de Granada, el líder de Vox, Santiago Abascal, ha lanzado una de sus críticas más feroces contra la actual administración central. Durante un acto en Almuñécar, el dirigente político ha sugerido que el presidente del Gobierno emplea situaciones de alerta sanitaria y tensiones diplomáticas como herramientas de distracción masiva. Según Abascal, la gestión de la crisis del hantavirus y la reciente acogida de un buque con infectados en las Islas Canarias no son hechos aislados, sino maniobras calculadas para evitar el escrutinio público sobre las investigaciones judiciales que cercan al entorno de Moncloa.
Crisis sanitarias y conflictos externos como escudo político
Para el presidente de Vox, la falta de transparencia en la llegada del barco con pacientes infectados por un virus letal responde a una estrategia de «cortinas de humo». Abascal sostiene que Sánchez «no tiene escrúpulos» y es capaz de instrumentalizar incluso una potencial epidemia con tal de que la opinión pública no se centre en lo que él denomina la «ciénaga de corrupción» del Ejecutivo. Esta táctica se extendería también al ámbito internacional, utilizando el reconocimiento de estados o conflictos bélicos en Oriente Medio para desplazar el foco mediático de los casos judiciales nacionales.
Abascal vincula directamente estos movimientos con la necesidad de silenciar revelaciones comprometedoras. En sus declaraciones, hizo referencia a las informaciones derivadas del caso Koldo, sugiriendo que el pasado político y la financiación del entorno del presidente están bajo una sospecha que el Gobierno intenta enterrar mediante el caos informativo.
La crítica al continuismo del Partido Popular en Andalucía
El análisis de Abascal no se limitó al Gobierno central, sino que también apuntó hacia el actual presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla. A las puertas de los comicios autonómicos, Vox advierte que el PP está aplicando lo que denomina el «método Rajoy», consistente en mantener intacta la estructura dejada por el socialismo sin realizar cambios profundos en la administración.
- Mantenimiento de las políticas de gasto de la etapa anterior.
- Gestión de los centros de menores extranjeros no acompañados (MENAS) alineada con las directrices de Madrid.
- Falta de una verdadera alternativa ideológica frente a la izquierda.
Para Abascal, el Partido Popular se ha convertido en un «colaborador necesario» de las políticas de Sánchez, especialmente en materia de seguridad y fronteras, al no confrontar de manera directa las imposiciones del Estado en el reparto de inmigrantes.
El horizonte de 2027 y la estrategia migratoria
Uno de los puntos más polémicos del discurso fue la denuncia de un supuesto plan de «sustitución demográfica». El líder de Vox acusó al Ejecutivo de facilitar la entrada de más de dos millones de ciudadanos extranjeros con un objetivo estrictamente electoralista. Según su tesis, ante la pérdida de confianza del votante nacional, el Gobierno buscaría crear una nueva base de electores nacionalizados para garantizarse la victoria en las elecciones generales de 2027.
Finalmente, Santiago Abascal cerró su intervención reivindicando el concepto de prioridad nacional. Para su formación, este principio debe ser el eje vertebrador de cualquier política pública, asegurando que los recursos y la protección del Estado se enfoquen prioritariamente en los ciudadanos españoles antes que en agendas internacionales o procesos de regularización masiva.
