Hallan tramos de vía rotos en el accidente del tren Iryo

La investigación técnica sobre el trágico accidente ferroviario ocurrido en las inmediaciones de Adamuz (Córdoba) ha dado un giro significativo tras los hallazgos del Equipo Central de Inspección Ocular (ECIO). Los peritos de la Guardia Civil han documentado diversas fracturas en los raíles en el punto exacto donde el convoy de la operadora Iryo perdió el contacto con la vía, desencadenando una colisión lateral contra un tren Alvia que circulaba en sentido opuesto.

¿Causa estructural o consecuencia del impacto?

El núcleo de la investigación se centra ahora en determinar si estas roturas en el carril fueron las que provocaron el descarrilamiento inicial o si, por el contrario, se produjeron debido a las brutales fuerzas físicas liberadas durante el choque y el posterior arrastre de los vagones. Los especialistas en criminalística ferroviaria están examinando minuciosamente el acero de las vías para identificar signos de fatiga de materiales o fracturas recientes.

El escenario del siniestro muestra una violencia extrema: tras el impacto, el tren Alvia —que transportaba a más de medio centenar de pasajeros— fue desplazado más de 180 metros, terminando parte de sus unidades en un terraplén colindante. La labor de reconstrucción de los agentes del ECIO no solo se limita al estado del metal, sino que incluye un análisis exhaustivo de las marcas de frenado y el estado del cableado del sistema de señalización.

Antecedentes y advertencias de los maquinistas

Uno de los puntos más críticos de la investigación apunta a posibles deficiencias previas en el mantenimiento. Según testimonios de trabajadores del sector, el tramo de la estación de Adamuz ya estaba bajo el foco de los profesionales de la conducción. Se han reportado las siguientes anomalías detectadas semanas antes de la tragedia:

  • Vibraciones anómalas: Notificaciones sobre impactos secos al pasar por los cambios de aguja de la vía 1.
  • Posibles fallos de soldadura: Sospechas sobre la integridad de las uniones en los desvíos de entrada.
  • Reducción de velocidad preventiva: Decisiones individuales de algunos maquinistas de circular por debajo del límite permitido debido a la sensación de inseguridad.

El papel de ADIF y la gestión de la infraestructura

Desde el ente gestor de la infraestructura, ADIF, se ha confirmado que el descarrilamiento del Iryo se produjo precisamente en los desvíos de entrada, lo que provocó la invasión del gálibo de la vía contigua por donde transitaba el Alvia con destino a Huelva. Esta maniobra involuntaria resultó fatal, dado que el segundo convoy no tuvo margen de maniobra para evitar la colisión.

La seguridad en la alta velocidad se basa en la precisión milimétrica de sus componentes. Cualquier defecto en la geometría de la vía o una soldadura defectuosa en un cambio de agujas puede resultar catastrófico a velocidades elevadas. Las autoridades judiciales esperan ahora el informe técnico definitivo que aclare si las advertencias previas de los profesionales fueron debidamente atendidas por los responsables de mantenimiento ferroviario.

Balance de víctimas y situación actual

Mientras la investigación técnica avanza, las cifras del siniestro sitúan este evento como uno de los más graves de los últimos años en la red ferroviaria española. Con un balance provisional de 39 fallecidos y más de un centenar de heridos, la prioridad de los servicios de emergencia sigue siendo la estabilización de los pacientes críticos ingresados en los centros hospitalarios de la provincia de Córdoba. El análisis de las cajas negras de ambos trenes será el siguiente paso crucial para cruzar los datos de velocidad con el estado físico de la vía hallado por la Guardia Civil.