El testimonio de Víctor de Aldama: Clave en la estrategia de Leticia de la Hoz
El tablero judicial en torno al caso que involucra a Leticia de la Hoz, defensora legal de Koldo García, ha tomado un rumbo inesperado. La abogada ha solicitado formalmente la comparecencia de Víctor de Aldama en calidad de testigo, con el objetivo primordial de confrontar el relato de la empresaria Carmen Pano. Esta última sostiene haber sido objeto de un intento de soborno destinado a que modificara su versión sobre el presunto traslado de 90.000 euros a la sede central del partido socialista.
Para la defensa, la participación de Aldama es determinante. Dado que Pano identifica al comisionista como la fuente original de los fondos en disputa, su declaración podría invalidar la tesis acusatoria. Si el empresario, quien ya cumple condena por irregularidades vinculadas a mordidas contractuales, niega la existencia de tales pagos al partido, la propuesta económica denunciada por Pano dejaría de ser un delito de cohecho para convertirse en una invitación a declarar bajo la estricta realidad de los hechos.
Contradicciones y el origen del capital en disputa
La narrativa de la acusación presenta fisuras que la defensa intenta capitalizar. En comparecencias previas ante el Tribunal Supremo, el propio Víctor de Aldama manifestó serias dudas sobre el destino final del dinero manejado por Pano. Aunque reconoció que la empresaria acudió a sus oficinas con efectivo en dos ocasiones, el comisionista aseguró desconocer si dicho capital terminó efectivamente en la estructura de financiación del PSOE, cuestionando la trazabilidad de los fondos que Pano asegura haber entregado.
Leticia de la Hoz ha mantenido una postura firme frente al juez, negando tajantemente cualquier vinculación orgánica con la formación política o haber actuado como intermediaria de pagos opacos. Según su versión, las acusaciones de Pano carecen de fundamento y forman parte de una estrategia de desprestigio basada en falsedades testimoniales.
Hidrocarburos y comisiones: El trasfondo de las reuniones
Para desviar el foco de la supuesta trama de sobornos, la abogada ha propuesto la citación de tres testigos adicionales. Esta línea de defensa sostiene que los encuentros en su despacho no tenían relación con el silencio procesal de nadie, sino con transacciones mercantiles legítimas. El argumento central es el siguiente:
- Las reuniones estaban enfocadas exclusivamente en la compraventa de operadoras de hidrocarburos.
- Carmen Pano participaba en calidad de intermediaria, buscando asegurar una comisión económica relevante por la operación.
- No existió en ningún momento un ofrecimiento de dinero condicionado a alterar testimonios judiciales.
En definitiva, la resolución de este conflicto procesal depende ahora de la validación de estos testimonios. La defensa busca demostrar que la relación comercial entre las partes fue el único motor de sus interacciones, intentando desmontar pieza a pieza la narrativa del soborno que amenaza la reputación y la situación jurídica de la letrada de Koldo García.
