La comunidad autónoma de Andalucía se encuentra en un punto de inflexión tras el paso de un fenómeno meteorológico extremo que ha puesto en jaque su infraestructura y la seguridad de miles de ciudadanos. A pesar de que las últimas horas han traído una relativa calma, la magnitud de la crisis se refleja en una cifra crítica: 6.462 personas permanecen desalojadas de sus viviendas, a la espera de que el terreno y los caudales recuperen la estabilidad necesaria para un retorno seguro.
Un mapa de evacuaciones marcado por la cautela
La distribución de los desplazados evidencia que el impacto del temporal no ha sido uniforme, concentrándose la mayor presión en el oeste y sur de la región. La gestión de estas evacuaciones ha sido la prioridad de la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), que monitoriza la situación en las provincias más castigadas:
- Cádiz: Sigue siendo el punto más crítico con 4.437 personas fuera de sus casas.
- Jaén: Registra 704 ciudadanos desplazados.
- Málaga y Córdoba: Mantienen cifras similares con 556 y 537 evacuados respectivamente.
- Granada y Sevilla: Presentan una situación más aliviada con 120 y 108 desalojados.
Riesgo extremo en las cuencas fluviales
Aunque el cielo ha dado una tregua parcial, la amenaza se desplaza ahora de las nubes a los cauces. Según ha informado el consejero de la Presidencia, Antonio Sanz, la vigilancia se centra en 14 ríos que mantienen un nivel de riesgo rojo. Este escenario de peligro extremo se extiende también a tres embalses que se encuentran bajo estricta supervisión técnica.
La presencia de lo que los expertos denominan un río atmosférico ha saturado la capacidad de absorción del terreno, provocando que cualquier precipitación adicional, por leve que sea, pueda desencadenar nuevas crecidas. Esta inestabilidad hídrica es la razón principal por la que la Junta de Andalucía mantiene activa la situación operativa 2 del Plan de Emergencias por Riesgos de Inundaciones, una medida que garantiza la movilización inmediata de recursos extraordinarios.
Impacto en la movilidad y la red viaria
El balance de daños en las infraestructuras de transporte es contundente. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha reportado afectaciones en un total de 186 carreteras andaluzas. La tipología de los daños es variada y refleja la violencia del temporal:
- Casi un centenar de vías presentan inundaciones activas.
- Se han registrado 47 puntos con desprendimientos de tierra y rocas.
- Más de 30 carreteras sufren daños estructurales graves en el firme.
- Las zonas de alta montaña añaden complicaciones por nieve y riesgo de avalanchas.
Nuevamente, la provincia de Cádiz encabeza la lista de incidencias logísticas con 65 carreteras condicionadas, seguida de Córdoba y Granada. Las autoridades insisten en que la ciudadanía evite desplazamientos innecesarios, especialmente en las zonas de sierra donde el terreno sigue siendo altamente inestable.
Hacia una fase de recuperación progresiva
El Gobierno andaluz analiza con optimismo prudente el cambio de tendencia meteorológica. Tras atender más de 11.000 incidentes desde finales de enero, se espera que este martes se pueda plantear una reducción en el nivel de emergencia. Este paso permitiría iniciar formalmente la fase de recuperación, un proceso que Antonio Sanz ha calificado de «altamente costoso» debido a los severos daños materiales acumulados.
No obstante, la Aemet mantiene avisos activos, destacando el nivel naranja en la Sierra de Grazalema, donde podrían recogerse hasta 150 litros por metro cuadrado en un solo día. La vigilancia costera y el control de los vientos en el litoral mediterráneo y el Estrecho completan un panorama donde la prevención y la autoprotección siguen siendo las mejores herramientas para evitar tragedias personales mientras Andalucía intenta recuperar su normalidad operativa.
