La estrategia jurídica para exonerar a Jonathan Andic ha dado un giro significativo al centrarse en la transparencia de la planificación sucesoria de su padre. El equipo legal, liderado por el penalista Cristóbal Martell, ha solicitado formalmente la comparecencia de Miquel Roca, una figura clave para desgranar la verdadera naturaleza de la fundación filantrópica que Isak Andic pretendía instaurar antes de su fallecimiento.
El testimonio de Miquel Roca: Clave para neutralizar el móvil criminal
La defensa busca desmontar la tesis acusatoria que sugiere la existencia de un conflicto irreconciliable por el control del patrimonio familiar. Según la hipótesis que manejan los investigadores, Jonathan Andic habría tenido motivaciones relacionadas con un desacuerdo profundo sobre la herencia y la creación de una entidad benéfica que, supuestamente, limitaría sus expectativas económicas. Para neutralizar esta narrativa, se ha propuesto que el abogado Miquel Roca y su hijo, Joan Roca, declaren sobre los detalles estructurales de dicho proyecto.
El objetivo es demostrar que la fundación no solo no perjudicaba a los herederos, sino que contaba con el respaldo explícito de los hijos del empresario. Se pretende que Roca detalle quiénes serían los patronos y qué funciones específicas tendría la entidad, eliminando cualquier sombra de duda sobre una posible disputa interna por el patrimonio de Mango.
Desmintiendo el mito del desheredamiento: El papel del notario
Otro de los pilares de la defensa consiste en erradicar lo que califican como un «bulo»: la idea de que Isak Andic planeaba desheredar a su hijo. Para ello, se ha solicitado la declaración del notario encargado de protocolizar los testamentos que el fundador de la multinacional textil otorgaba de manera anual.
- Análisis de la frecuencia y forma en que se definían las últimas voluntades del empresario.
- Identificación de los profesionales que suministraban los datos patrimoniales para la redacción de los documentos.
- Verificación de la continuidad del estatus de Jonathan Andic dentro de la estructura sucesoria familiar.
A este testimonio se sumaría el de Raquel D., directora financiera de la sociedad patrimonial Punto Na. Su rol era fundamental, ya que trabajaba mano a mano con el fundador para concretar y modificar los testamentos según evolucionaba la situación del grupo empresarial, lo que aportaría una visión técnica y objetiva sobre la armonía financiera de la familia.
La gestión del patrimonio y el futuro de Mango
La defensa no se limita a los aspectos legales, sino que también quiere poner el foco en la planificación empresarial a largo plazo. En este sentido, han propuesto la testifical de Germán C., el consultor que diseñó junto a Isak Andic la hoja de ruta para la futura gestión de las empresas familiares. Este profesional mantuvo sesiones de trabajo conjuntas con los hijos del empresario, lo que probaría un ambiente de colaboración y consenso en lugar de uno de confrontación.
Asimismo, se ha ratificado la citación de Toni Ruiz, actual CEO de Mango, para aportar claridad sobre la situación operativa de la compañía y la relación profesional que mantenía con el investigado. Estas declaraciones buscan ofrecer un contexto de normalidad institucional que choca frontalmente con la interpretación del atestado policial.
Crítica frontal al atestado de los Mossos d’Esquadra
El equipo jurídico de Jonathan Andic, integrado también por Sebastián de Juan, ha sido contundente al calificar las investigaciones preliminares. Sostienen que el relato de los Mossos d’Esquadra sobre lo ocurrido en el barranco de Montserrat en diciembre de 2024 está impregnado de conjeturas imaginativas que carecen de anclaje en la realidad empírica de los hechos.
Desde la defensa se insiste en que la instrucción debe alejarse de las interpretaciones subjetivas y centrarse en las circunstancias favorables al investigado. Argumentan que, una vez se presenten las pruebas sobre la estabilidad de la herencia de Isak Andic y el buen entendimiento familiar respecto a la fundación, el supuesto móvil del crimen se desmoronará por su propio peso, dejando paso a una investigación más objetiva sobre el trágico accidente.
En conclusión, el caso entra en una fase determinante donde los testimonios de figuras de alto prestigio buscarán certificar que la muerte del fundador de Mango no fue el resultado de una pugna económica, sino un evento fortuito sin vinculación con los planes sucesorios de la familia.
