Antifraude admite la denuncia contra Álvaro Zancajo de Vox

La integridad en la gestión de los organismos públicos andaluces se sitúa nuevamente bajo el foco mediático. La Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción ha dado un paso significativo al admitir a trámite la denuncia interpuesta contra Álvaro Zancajo, actual miembro del Consejo de Administración de la Radio Televisión Andaluza (RTVA) y, simultáneamente, director de comunicación nacional de Vox.

El conflicto ético y legal de la duplicidad de cargos

El núcleo de la controversia reside en la naturaleza del cargo que Zancajo ocupa en el ente público desde el año 2022. Según la normativa vigente que rige la RTVA, específicamente la Ley 18/2007, los miembros de su consejo deben ejercer sus funciones bajo un régimen de dedicación absoluta y exclusiva. Esta premisa legal busca blindar la independencia del medio de comunicación público frente a intereses partidistas directos.

La denuncia, impulsada originalmente por la formación Adelante Andalucía, sostiene que Zancajo percibe una remuneración anual de 60.000 euros de fondos públicos mientras desempeña labores orgánicas para su partido. Este escenario plantea un posible incumplimiento del régimen de incompatibilidades, ya que el reglamento prohíbe taxativamente compaginar el puesto con cualquier otra actividad profesional o cargo de representación, sea en el ámbito privado o público.

Argumentos y evidencias presentados ante Antifraude

La investigación abierta por la oficina fiscalizadora se centrará en verificar si la actividad de Zancajo como coordinador nacional de comunicación de Vox desde 2024 colisiona frontalmente con sus deberes en la televisión pública. Los puntos clave que analizarán los instructores son:

  • La adecuación profesional del consejero a las exigencias de exclusividad que marca el artículo 11.3 del Reglamento del Consejo.
  • El posible menoscabo de la apariencia de independencia del órgano rector de la RTVA ante la ciudadanía.
  • La verificación de la actividad diaria realizada en el consejo frente a sus responsabilidades en la formación política.

Desde las filas de Adelante Andalucía, su portavoz José Ignacio García ha sido tajante al señalar que resulta contradictorio que una formación que ha abogado reiteradamente por el cierre de Canal Sur, ahora mantenga a cargos que, según su criterio, no dedican el tiempo estipulado a la gestión pública pero sí perciben el salario correspondiente.

La postura de Vox: Defensa técnica y acusaciones de persecución

En la otra cara de la moneda, la dirección de Vox en Andalucía ha salido en defensa de la gestión de su responsable de comunicación. Manuel Gavira, portavoz parlamentario de la formación, ha asegurado que Zancajo cumple escrupulosamente con todos sus deberes y obligaciones dentro del Consejo de Administración.

Para la formación de derechas, la admisión de esta denuncia no es más que una estrategia política fundamentada en el «miedo» de sus adversarios. Argumentan que los ataques responden a una voluntad de mantener estructuras de manipulación mediática por parte de sectores afines a la izquierda y sindicatos, defendiendo que la presencia de Zancajo en el ente es legítima y ajustada a derecho.

Implicaciones para la transparencia institucional

La resolución de este expediente por parte de la Oficina Antifraude será crucial para definir los límites de la ética pública en Andalucía. El organismo deberá esclarecer si ha existido un conflicto de intereses persistente desde el nombramiento de Zancajo hasta el presente. No se trata solo de un debate sobre salarios, sino de la garantía de que los órganos que supervisan la información pública no estén hipotecados por agendas de partido activas.

Mientras la investigación sigue su curso, el debate sobre la regeneración democrática y el uso de los recursos en la RTVA vuelve a situarse en el epicentro de la actualidad parlamentaria andaluza, a la espera de un dictamen que determine si la dedicación de Álvaro Zancajo fue, de hecho, «absoluta y exclusiva» como exige la ley.