Antiviolencia propone sanciones para ultras de varios clubes

La lucha por erradicar el radicalismo en el fútbol español ha sumado un nuevo capítulo de contundencia administrativa. La Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte ha puesto sobre la mesa una serie de castigos ejemplares que afectan a diversos clubes de la geografía nacional, desde la élite hasta las categorías de formación, poniendo el foco en la reincidencia y el uso de objetos peligrosos.

El desafío a las prohibiciones: La sanción récord en Balaídos

Uno de los casos más flagrantes analizados por el organismo es el de un seguidor del RC Celta de Vigo. Este individuo se enfrenta a una propuesta de multa de 60.001 euros y a la prohibición de acceder a recintos deportivos durante cinco años. El motivo es el quebrantamiento de una sanción previa que ya le impedía la entrada al Estadio ABANCA Balaídos, demostrando una total desobediencia a las autoridades competentes.

No es el único incidente que salpica al entorno vigués. La Comisión también ha solicitado 5.000 euros de multa y un año de veto para una docena de ultras implicados en una pelea multitudinaria contra seguidores del Olympique de Lyon. Durante la intervención, la Policía Nacional confiscó un arsenal que incluía:

  • Mangos de madera y tubos de PVC de casi un metro de longitud.
  • Protectores bucales y pasamontañas para ocultar la identidad.
  • Material adhesivo propio de grupos radicales organizados.

Conflictos en el fútbol base: El choque entre Las Palmas y Alcalá

La violencia no se limita a la Primera División. En el ámbito de la Segunda RFEF, se ha propuesto una sanción coordinada de 5.000 euros y 12 meses de prohibición para 11 integrantes de los grupos Ultra Naciente (UD Las Palmas) y Brigadas Alcalaínas (RSD Alcalá). Los implicados protagonizaron una batalla campal dos horas antes de un encuentro de filiales, transformando los alrededores del estadio en un escenario de guerra donde se lanzaron piedras, botellas y bengalas.

Seguridad en los grandes recintos: Pirotecnia y conductas de odio

La responsabilidad de los clubes en la organización de eventos también ha sido cuestionada. El Real Betis Balompié encara una sanción de 30.000 euros debido a fallos de seguridad en el Estadio de La Cartuja. Durante un encuentro europeo, se activaron botes de humo en el área del Gol Sur mientras se desplegaba un tifo, generando una situación de riesgo innecesario para los asistentes por la toxicidad y falta de visibilidad del material pirotécnico.

Asimismo, la Comisión ha identificado comportamientos individuales intolerables en otros estadios:

  • En el Estadio de Mestalla, un espectador ha sido propuesto para una multa de 3.001 euros tras ser sorprendido realizando el saludo nazi, lo que conlleva además seis meses de expulsión de los estadios.
  • Dos seguidores radicales vinculados a Herri Norte se enfrentan a sanciones de 1.500 euros por intentos de agresión contra la hinchada bética.

Enfrentamientos directos con las fuerzas del orden en Santander

El reporte de Antiviolencia concluye con el caso de las Juventudes Verdiblancas, grupo ultra del Racing de Santander. Seis de sus miembros han sido señalados por enfrentarse directamente a los agentes de la Policía Nacional durante los momentos previos a un derbi contra el Burgos CF. La propuesta de castigo asciende a 5.000 euros por individuo, reforzando la idea de que la hostilidad hacia las fuerzas de seguridad tendrá una respuesta administrativa contundente.

Estas medidas buscan no solo castigar el hecho puntual, sino servir de mecanismo de disuasión para evitar que los grupos radicales sigan empañando la experiencia del fútbol como espectáculo familiar y pacífico. La vigilancia sobre el material prohibido y el cumplimiento de los vetos de acceso seguirán siendo las prioridades estratégicas del Ministerio del Interior en los próximos meses.