Sorloth decide el triunfo del Atlético frente al Alavés

El fortín del Metropolitano y la reivindicación de Alexander Sorloth

El feudo rojiblanco continúa siendo un territorio inexpugnable para los visitantes. El Atlético de Madrid ha logrado encadenar su novena victoria consecutiva en casa tras imponerse por 1-0 al Deportivo Alavés en la jornada 20 de LaLiga EA Sports. Este triunfo no solo consolida a los hombres de Diego Pablo Simeone en la cuarta posición, sino que les permite mantener el pulso en la zona noble de la clasificación, empatando a puntos con el Villarreal y acechando el liderato.

La figura de Alexander Sorloth emergió como el factor diferencial en una tarde que amenazaba con complicarse. El delantero noruego, cuestionado en ciertos tramos de la temporada, demostró su capacidad de resolución en el juego aéreo para desatascar un encuentro que el conjunto vitoriano había planteado con un orden defensivo encomiable. Con este resultado, el equipo colchonero llega con la moral reforzada a su próximo compromiso europeo en Estambul frente al Galatasaray.

Un dominio territorial sin profundidad en el primer acto

Durante la primera mitad, el guion del partido fue el de un monólogo estéril por parte de los locales. La gran novedad en el esquema del «Cholo» fue la titularidad de Thiago Almada, quien buscó dinamizar el juego entre líneas sin encontrar los espacios necesarios. Por su parte, Giuliano Simeone, recientemente renovado hasta 2030, fue el principal dinamitador por banda, aunque sus internadas no terminaban de traducirse en remates claros entre los tres palos de un seguro Antonio Sivera.

El Alavés, bajo la batuta del «Chacho» Coudet, supo sufrir y cerrar los caminos interiores. Solo chispazos aislados de Julián Álvarez y un mano a mano desperdiciado por Sorloth inquietaron a la zaga babazorra antes del descanso. De hecho, el equipo visitante tuvo su oportunidad más clara justo antes de que el colegiado señalara el túnel de vestuarios, con un cabezazo de Jon Guridi que puso en alerta a la grada madrileña tras una gran acción colectiva del cuadro vasco.

La conexión Barrios-Sorloth desequilibra la balanza

Todo cambió nada más iniciarse la segunda parte. Apenas tres minutos después de la reanudación, la pizarra de Simeone surtió efecto. Pablo Barrios, erigido como el metrónomo del equipo en el centro del campo, puso un centro medido al corazón del área. Alexander Sorloth, haciendo valer su envergadura, conectó un testarazo inapelable que batió a Sivera en el minuto 48, rompiendo la resistencia de un Alavés que hasta ese momento se sentía cómodo.

Con el marcador a favor, el Atlético buscó sentenciar el choque mediante la gestión del banquillo. La entrada de pesos pesados como Antoine Griezmann y Alex Baena buscaba otorgar mayor control y frescura al ataque. Fue precisamente Baena quien estuvo a punto de ampliar la ventaja con un disparo que se estrelló en el poste, lo que habría evitado el sufrimiento final de la hinchada colchonera.

Un epílogo de tensión y resistencia defensiva

Pese a que el Atlético controló gran parte del tramo final gracias a la omnipresencia de Barrios, el Alavés no bajó los brazos. Los cambios ofensivos de Coudet volcaron al equipo vitoriano sobre el área de Jan Oblak. Las principales claves de este asedio final fueron:

  • El empuje de Abde Rebbach por banda izquierda, generando centros peligrosos.
  • La presencia física de Lucas Boyé, que obligó a los centrales atléticos a emplearse a fondo.
  • Una serie de saques de esquina consecutivos que instalaron el nerviosismo en el Metropolitano.

Finalmente, el pitido de Cuadra Fernández fue recibido con un suspiro de alivio en el estadio. El Atlético de Madrid sumó tres puntos vitales que castigan a un Alavés que, pese a su buena imagen, dormirá una semana más en posiciones de descenso. La victoria deja claro que, aunque el brillo no siempre sea constante, la solvencia defensiva y la eficacia de sus delanteros siguen siendo los pilares de este proyecto.