Barkos afirma que solo negoció con Chivite y no con Cerdán

La escena política navarra ha vivido un nuevo episodio de clarificación institucional durante la reciente comparecencia de Uxue Barkos. La actual líder de Geroa Bai y expresidenta de la Comunidad Foral se presentó ante la comisión de investigación sobre adjudicaciones públicas en el Parlamento de Navarra, donde el foco se desplazó rápidamente hacia la arquitectura de los pactos de gobierno que han sostenido al Ejecutivo en las últimas legislaturas.

La jerarquía de los pactos: María Chivite como única interlocutora

Durante su intervención, Barkos fue tajante al definir los cauces de comunicación entre su formación y el Partido Socialista de Navarra (PSN). A pesar de las insistentes dudas planteadas por la oposición sobre quién movía realmente los hilos en la sombra, la expresidenta aseguró que la negociación política ha tenido siempre un nombre propio: María Chivite. Según su testimonio, los acuerdos que permitieron la formación de los Gobiernos de 2019 y 2023 se gestionaron de manera bilateral y directa con la actual jefa del Ejecutivo foral.

Esta afirmación busca neutralizar la narrativa de una supuesta tutela externa. Barkos subrayó que, si bien existen estructuras internas de poder dentro de cada partido, su experiencia personal se limita a una interlocución oficial y constante con la secretaría general de los socialistas navarros, descartando cualquier tipo de negociación paralela fuera de los cauces establecidos en la comunidad.

El factor Santos Cerdán: Encuentros institucionales, no ejecutivos

Uno de los momentos más tensos de la sesión se produjo ante las preguntas de Javier Esparza, portavoz de UPN, quien sugirió que el control real de las decisiones del PSN recaía sobre Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE. Ante este planteamiento, Uxue Barkos fue clara: aunque reconoció haber mantenido encuentros con Cerdán debido a su coincidencia en la cámara legislativa, estos nunca derivaron en la gestión de acuerdos de gobierno.

  • Reconocimiento de contacto: Barkos admitió haber tenido más de una reunión con Cerdán, pero siempre en un contexto de relación parlamentaria básica.
  • Negación de acuerdos: «Ni un solo Gobierno» se negoció con el dirigente socialista madrileño, según las palabras de la representante de Geroa Bai.
  • Respeto a la autonomía: La expresidenta evitó valorar las dinámicas internas del Partido Socialista, delegando esa responsabilidad a los propios protagonistas de dicha formación.

Estrategia de negociación con el Estado: El modelo 2015-2019

Para reforzar su argumento sobre la independencia y los métodos de trabajo de su gabinete, Barkos recordó cómo se gestionaban los asuntos navarros en Madrid durante su mandato presidencial. En lugar de recurrir a figuras de partido, la estrategia de Geroa Bai se basó en la gestión ministerial directa y la colaboración estratégica con el PNV en el Congreso de los Diputados.

Este modelo de trabajo permitía a Navarra defender sus proyectos sin la necesidad de intermediarios políticos que no formaran parte del Gobierno de España o de las instituciones representativas. Barkos enfatizó que en aquellas reuniones técnicas y políticas con el Estado, la presencia de diputados o cargos orgánicos ajenos al Ejecutivo era inexistente, defendiendo así una visión de la política institucional basada en la formalidad y la transparencia de las competencias.

Conclusiones de la comparecencia parlamentaria

La comparecencia de Uxue Barkos no solo ha servido para aportar datos a la comisión de investigación, sino que ha funcionado como una reivindicación del autonomismo navarro en la toma de decisiones. Al desvincular la figura de Santos Cerdán de los pactos clave para la gobernabilidad de Navarra, la líder de Geroa Bai intenta cerrar la puerta a las teorías de intervención externa que han marcado el debate parlamentario en los últimos meses.

En definitiva, el mensaje enviado desde el Parlamento es de estabilidad y soberanía interna en las negociaciones de coalición, reafirmando que, para Geroa Bai, el único interlocutor válido y real en el bloque socialista sigue siendo el equipo liderado por María Chivite.