La estrategia judicial en el entorno de la Moncloa ha dado un giro inesperado ante la reciente convocatoria del juez Juan Carlos Peinado. Begoña Gómez, cónyuge del presidente del Gobierno, junto a su colaboradora cercana Cristina Álvarez, han formalizado una petición para suspender la audiencia preliminar programada para este martes. El argumento central de la defensa reside en la imposibilidad material de acudir a la cita debido a compromisos profesionales y personales previamente agendados, lo que, a su juicio, compromete las garantías procesales básicas.
Alegaciones de indefensión: El factor de las 24 horas
Uno de los puntos más críticos subrayados por la defensa es el escaso margen de tiempo otorgado por el juzgado. Según los escritos presentados, la notificación oficial de la vista se produjo con apenas 24 horas de antelación, un plazo que los representantes legales califican de insuficiente para preparar un trámite de tal relevancia como es la audiencia preliminar en un juicio con jurado popular.
La defensa sostiene que esta celeridad vulnera el derecho a la defensa, ya que impide un estudio pormenorizado de la causa antes de comparecer. En este contexto, se han expuesto dos situaciones diferenciadas que justifican la solicitud de aplazamiento:
- Incompatibilidad del letrado: Jaime Campaner, abogado de Gómez, reside en Palma de Mallorca y ya tenía comprometida su presencia en otro proceso judicial en Barcelona.
- Ausencia internacional: Cristina Álvarez se encuentra fuera del territorio nacional, lo que imposibilita su comparecencia inmediata ante el Juzgado de Instrucción Número 41 de Madrid.
El itinerario médico y vacacional de Cristina Álvarez
La situación de la asistente de Begoña Gómez, Cristina Álvarez, presenta una complejidad adicional. Los documentos remitidos al juez Peinado aclaran que Álvarez se encuentra actualmente en un periodo de descanso fuera de España, con un regreso previsto para finales de septiembre de 2026. Sin embargo, su retorno a las funciones habituales no será inmediato tras sus vacaciones.
Según el escrito de su representación legal, Álvarez tiene programado un desplazamiento a Miami, Estados Unidos, con el objetivo de recibir tratamiento especializado para una dolencia médica. Este calendario clínico, organizado con semanas de antelación, sitúa la disponibilidad de la asistente a partir del 28 de septiembre, fecha propuesta por su defensa para retomar las actuaciones judiciales pendientes. Se subraya que los billetes y citas fueron gestionados mucho antes de que el juzgado emitiera la citación urgente.
Propuestas de la defensa para desbloquear la agenda judicial
A pesar de la solicitud de suspensión, la defensa de Begoña Gómez ha mostrado cierta disposición para flexibilizar el calendario. El abogado Campaner ha sugerido que podría asistir a la audiencia en horario de tarde cualquier día de la semana, una vez concluya sus obligaciones en la capital catalana. Esta propuesta busca evitar un bloqueo prolongado del procedimiento por presuntos delitos de tráfico de influencias y malversación.
La decisión final queda ahora en manos del juez Peinado, quien deberá evaluar si los motivos de salud y los compromisos profesionales previos prevalecen sobre la urgencia de la instrucción. Este nuevo episodio añade una capa de complejidad logística a un caso que continúa bajo el foco mediático y político, donde la gestión de los tiempos procesales se ha convertido en un campo de batalla jurídico determinante para el futuro de la causa.
