Tensión en la coalición: La vivienda fractura la unidad ante el nuevo decreto
La cohesión del Ejecutivo de coalición ha vuelto a ponerse a prueba en los pasillos del Congreso de los Diputados. Lo que debía ser un trámite para coordinar la respuesta económica ante la **inestabilidad geopolítica en Irán**, se ha transformado en un escenario de discrepancias públicas. La controversia gira en torno a si el próximo **decreto ley** debe limitarse a paliar efectos macroeconómicos o si, por el contrario, debe integrar de forma urgente medidas estructurales de **vivienda**.
El núcleo del conflicto se ha escenificado en un breve pero intenso intercambio de declaraciones entre la ministra de Sanidad, Mónica García, y el ministro de la Presidencia y Justicia, Félix Bolaños. Mientras la líder de Más Madrid daba por sentada la inclusión de protecciones habitacionales en el texto que se aprobará este viernes, el ala socialista del Gobierno ha optado por un tono de cautela que evidencia la falta de un consenso previo.
«Seguro» frente a «No tan seguro»: El choque dialéctico en las Cortes
La escena, captada tras el Pleno de control, refleja la disparidad de ritmos dentro del Gabinete. Ante las preguntas de los periodistas sobre si el paquete de medidas contemplaría el ámbito inmobiliario, García se adelantó con un rotundo «seguro». No obstante, la reacción de Félix Bolaños fue inmediata, matizando la afirmación de su compañera de gabinete con un escueto pero significativo: «No tan seguro diría yo. Vamos a trabajarlo».
Este episodio no es solo un desacuerdo terminológico, sino que representa la presión que el bloque de Sumar y otros socios de investidura ejercen sobre el PSOE. La exigencia es clara: aprovechar el marco legal del decreto para blindar el **escudo social**, especialmente en un momento donde el acceso a la vivienda se percibe como el principal factor de precariedad en España.
Las demandas de la izquierda: Alquileres y protección frente a desahucios
Desde los sectores más a la izquierda del Gobierno, se considera que cualquier medida de protección ciudadana que ignore la crisis habitacional nacerá incompleta. Las propuestas que están sobre la mesa de negociación, y que generan fricción con el sector socialista, incluyen:
- La prohibición estricta de desahucios para colectivos en situación de vulnerabilidad extrema.
- La prórroga automática de los contratos de alquiler que expiran de forma inminente para evitar subidas abusivas.
- Mecanismos de control frente a la especulación en zonas de mercado tensionado.
Para Mónica García, es «inconcebible» legislar una red de seguridad para los ciudadanos sin abordar que una gran parte de los salarios se pierde en el mercado inmobiliario. Según su análisis, destinar entre el 40% y el 50% de los ingresos netos al pago de la vivienda constituye la mayor brecha de vulnerabilidad actual, calificando esta situación como un «sumidero de especulación» que el Estado debe intervenir.
Hacia un Consejo de Ministros extraordinario bajo presión
El próximo viernes se presenta como una fecha clave para determinar el equilibrio de fuerzas dentro del Ejecutivo. El **Consejo de Ministros extraordinario** no solo deberá aprobar las medidas técnicas derivadas del conflicto en Oriente Próximo, sino también decidir si cede a las pretensiones de sus socios para fortalecer la **política de vivienda**. La cautela de Bolaños sugiere que el PSOE prefiere mantener el decreto en un ámbito estrictamente económico, mientras que Sumar busca convertir cada oportunidad legislativa en un avance de derechos sociales.
El desenlace de esta pugna interna marcará la hoja de ruta de la coalición en los próximos meses, dejando claro si la vivienda se consolida como el eje central de la legislatura o si las diferencias técnicas entre los ministerios ralentizarán las reformas prometidas.
