Cataluña limitará el uso de pantallas e IA en colegios

La educación en Cataluña se prepara para un giro de 180 grados en su relación con la tecnología. El Gobierno de la Generalitat, bajo el liderazgo de Salvador Illa, ha decidido priorizar el desarrollo cognitivo tradicional sobre la digitalización acelerada. Este nuevo paradigma, denominado modelo de bienestar digital, busca no solo regular el tiempo de exposición a los dispositivos, sino redefinir qué herramientas son esenciales para el aprendizaje de los menores en la comunidad autónoma.

Un blindaje ético frente a la Inteligencia Artificial y los móviles

Uno de los pilares más disruptivos de esta estrategia es la restricción de la Inteligencia Artificial en los centros educativos hasta que los alumnos alcancen los 14 años. La Generalitat considera que, en etapas tempranas, la dependencia de algoritmos puede comprometer el desarrollo del pensamiento crítico. Junto a esta medida, se refuerza la exclusión de los teléfonos móviles durante la etapa de educación obligatoria, consolidando una tendencia que busca minimizar las distracciones y los riesgos para la salud mental del alumnado.

El ejecutivo catalán fundamenta estas decisiones en la necesidad de proteger a la infancia frente a los efectos nocivos ya documentados del abuso de pantallas. Para Illa, la soberanía de la educación debe estar por encima de los intereses de las grandes corporaciones del sector tecnológico, lanzando un mensaje claro: el bienestar de un niño es innegociable frente a la influencia de cualquier multinacional tecnológica.

El regreso a los básicos: libros, bibliotecas y escritura manual

Lejos de ser un retroceso, la propuesta apuesta por una reubicación de los valores analógicos en el aula. El objetivo es recuperar hábitos que se han diluido en la última década debido a la digitalización masiva. El plan educativo contempla las siguientes líneas de acción:

  • Revalorización del libro de texto: Recuperar el papel como soporte físico de referencia para el estudio y la consulta.
  • Fomento de la lectura: Impulsar programas específicos que coloquen a la comprensión lectora en el epicentro curricular.
  • Revitalización de bibliotecas: Transformar estos espacios para que vuelvan a ser el núcleo intelectual de cada escuela.
  • Habilidades fundamentales: Poner el foco en la escritura a mano, la ampliación del vocabulario y la capacidad de expresión oral.

Hoja de ruta hacia una ley de derechos digitales infantiles

La implementación de este modelo no será anecdótica ni aislada. El Govern tiene previsto dar el primer paso este mismo lunes con la aprobación de un paquete de 60 medidas urgentes orientadas al bienestar digital inmediato. No obstante, la ambición de Salvador Illa va más allá de las recomendaciones y busca un marco legal sólido.

Se espera que para marzo de 2027 se presente un anteproyecto de ley que reconozca formalmente los derechos digitales de la infancia. Esta normativa establecerá mecanismos de evaluación constantes para medir el impacto de estas restricciones y garantizar que el entorno escolar sea un espacio seguro. Para lograrlo, la Generalitat buscará la colaboración activa con el Gobierno central e instituciones europeas, tratando de convertir a Cataluña en un referente internacional en la gestión de la tecnología educativa responsable.

En definitiva, Cataluña apuesta por un equilibrio donde la tecnología sea un apoyo complementario y no el eje vertebrador de la enseñanza, devolviendo el protagonismo a las herramientas que fomentan la reflexión y el aprendizaje profundo.