La estabilidad del nuevo Ejecutivo catalán se enfrenta a su primer desafío ético tras conocerse la implicación judicial de una de sus figuras clave. Eduard Rivas, actual jefe de gabinete del president Salvador Illa, se encuentra bajo el foco de la justicia por su gestión previa al frente del Ayuntamiento de Esparreguera. Pese a la gravedad de las diligencias, el Govern de la Generalitat ha optado por un cierre de filas institucional, manifestando una confianza absoluta en la honorabilidad de quien fuera alcalde del municipio barcelonés entre 2015 y 2024.
Respaldo institucional en el Palau de la Generalitat
Desde la sede de la presidencia catalana, la respuesta ante la noticia ha sido de máxima prudencia pero firme apoyo. Las fuentes oficiales aseguran que el propio Rivas es el principal interesado en que el procedimiento se resuelva con celeridad para limpiar su imagen pública. La estrategia del Govern pasa por la transparencia, asegurando que su jefe de gabinete mantiene una disposición total para colaborar con los requerimientos del juzgado de Martorell que instruye el caso.
Las claves de la investigación: La Fundación para la Inclusión Laboral
El núcleo de la causa judicial no reside únicamente en la gestión administrativa estándar, sino en el rastro del dinero público destinado a colectivos vulnerables. Los investigadores sospechan de irregularidades financieras relacionadas con la Fundación para la Inclusión Laboral, una entidad con sede en Esparreguera cuya misión es integrar profesionalmente a personas con discapacidad o en riesgo de exclusión.
La hipótesis que maneja la instrucción se centra en el posible desvío de partidas presupuestarias:
- Análisis de contrataciones municipales bajo sospecha de favorecimiento.
- Investigación sobre si fondos públicos terminaron sufragando gastos de índole privada para individuos vinculados a la organización.
- Revisión de la documentación incautada en las dependencias del consistorio el pasado mes de enero.
Acciones policiales y el papel de los Mossos d’Esquadra
La fase de instrucción ha avanzado de forma contundente en los últimos meses. Por orden judicial, los Mossos d’Esquadra procedieron a la incautación del teléfono móvil personal de Rivas a principios de año, una medida intrusiva que busca recuperar comunicaciones clave sobre la adjudicación de contratos. Actualmente, el jefe de gabinete de Illa figura formalmente como investigado y ya ha designado un equipo jurídico para ejercer su defensa en el marco de una pieza separada que el magistrado mantiene bajo reserva.
Perfil político: De la política local al núcleo de poder del PSC
Eduard Rivas no es un técnico recién llegado a la política catalana, sino un cuadro con una dilatada trayectoria orgánica dentro del PSC. Su nombramiento como mano derecha de Salvador Illa tras las elecciones de 2024 fue visto como un reconocimiento a su labor territorial. Antes de llegar al Palau, su currículum destaca por responsabilidades de alto nivel:
- Liderazgo de la Federación de Municipios de Cataluña (2023-2024).
- Vicepresidencia en el Consejo Comarcal del Baix Llobregat.
- Experiencia internacional como asesor en el Parlamento Europeo junto a figuras como Raimon Obiols.
- Gestión técnica en la secretaría de Política Europea del Partido de los Socialistas de Cataluña.
Conclusión y escenario futuro
La evolución de esta causa penal marcará, sin duda, la agenda política de los próximos meses. Aunque la presunción de inocencia ampara a Rivas, el impacto mediático de tener a un jefe de gabinete investigado por malversación o irregularidades contractuales supone un lastre reputacional para un Govern que ha hecho de la «gestión pulcra» su bandera. La resolución de la pieza reservada sobre el volcado de su teléfono móvil será determinante para conocer si las sospechas se transforman en una acusación formal o si, por el contrario, el caso se archiva reforzando la posición del Ejecutivo de Salvador Illa.









