Un cambio de paradigma en la gestión migratoria: de 300 a 1.800 reubicaciones
La política de acogida en España ha experimentado una transformación estructural durante el último semestre. Según los datos facilitados por Ángel Víctor Torres, ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, el sistema de traslado de menores migrantes desde las zonas fronterizas hacia el resto del territorio nacional ha alcanzado cifras récord. Desde septiembre de 2025, aproximadamente 1.800 jóvenes han sido reubicados en diversas comunidades autónomas, una cifra que contrasta drásticamente con los apenas 300 traslados anuales que se registraban en ejercicios anteriores como 2022.
Este incremento en la eficiencia operativa no es casual. Responde a la implementación de un nuevo protocolo de actuación que busca descongestionar los centros de Canarias, Ceuta y Melilla, territorios que históricamente han soportado la mayor presión migratoria debido a su ubicación geográfica. El Ejecutivo central defiende que esta movilidad interna es la única vía para garantizar una atención digna y cumplir con los estándares internacionales de protección a la infancia.
El impacto de la reforma del artículo 35 de la Ley de Extranjería
El motor jurídico de este cambio ha sido la modificación del artículo 35 de la Ley de Extranjería. Esta reforma, que cumple ahora su primer año de vigencia, ha sido calificada por el Gobierno como un avance histórico. Su principal objetivo es establecer un mecanismo de corresponsabilidad territorial que evite el colapso de los servicios sociales en las regiones de entrada.
- Descongestionamiento fronterizo: Alivio inmediato para las infraestructuras de acogida en los archipiélagos y ciudades autónomas.
- Integración efectiva: Distribución de menores en entornos que permitan una mejor escolarización y seguimiento social.
- Seguridad jurídica: Un marco normativo que clarifica las competencias entre el Estado y las autonomías.
A pesar del respaldo mayoritario en el arco parlamentario, la normativa sigue enfrentando la oposición política de sectores que abogan por su derogación. Ante esto, el ministro Torres ha advertido que dar marcha atrás supondría regresar a escenarios de hacinamiento crítico, perjudicando tanto a los menores como a la estabilidad de las regiones receptoras originales.
Análisis frente al discurso del efecto llamada
Desde el Ministerio de Política Territorial se ha hecho especial hincapié en desmontar la teoría del efecto llamada. El análisis gubernamental sostiene que el flujo de personas no se activa por las condiciones de acogida en el destino, sino por las situaciones de precariedad extrema, conflictos bélicos e inestabilidad en los países emisores. La migración se entiende así como un fenómeno estructural y no coyuntural.
Para sostener este sistema de reubicación, el Estado ha movilizado una inversión cercana a los 100 millones de euros. Estos fondos están destinados a sufragar los gastos de tutela que asumen las comunidades receptoras, quienes tienen la competencia final sobre la escolarización y la asistencia sanitaria de los jóvenes. El Ejecutivo se ha comprometido a supervisar de cerca cualquier anomalía o incidencia en los procesos de integración para asegurar que la convivencia ciudadana se mantenga en niveles óptimos.
Sostenibilidad y futuro del modelo de reubicación
El éxito de esta estrategia de solidaridad interterritorial dependerá de la continuidad presupuestaria y del compromiso de las distintas consejerías autonómicas. El compromiso del Gobierno es mantener activo este sistema de derivaciones durante toda la legislatura, considerándolo no solo una herramienta administrativa, sino un deber ético y legal en el marco del derecho internacional.
En conclusión, España transita hacia un modelo donde la gestión de la migración de menores deja de ser un problema localizado en la periferia para convertirse en una responsabilidad compartida. La capacidad de las instituciones para gestionar estos 1.800 traslados sin incidentes reseñables marca un precedente sobre cómo la coordinación política puede ofrecer soluciones eficaces a desafíos humanitarios complejos.









