El horizonte judicial del denominado caso Koldo se vuelve cada vez más complejo con los últimos movimientos de las partes implicadas. A las puertas de una fase decisiva, la representación legal de Santos Cerdán ha elevado una petición formal ante el Tribunal Supremo para tener voz en la próxima audiencia preliminar, un paso técnico pero fundamental que marcará el futuro procesal de los contratos de mascarillas vinculados a José Luis Ábalos y Koldo García.
La estrategia jurídica de Santos Cerdán ante el Supremo
La defensa del actual secretario de Organización del PSOE argumenta que la exclusión de su cliente en esta etapa del proceso supone una vulneración de derechos fundamentales. Aunque Cerdán no figura como acusado directo en la pieza relativa a los suministros médicos de la pandemia, sus abogados sostienen que las resoluciones que se tomen en esta vista tendrán un impacto directo en la otra ramificación del caso donde sí está siendo investigado: la trama de presuntas comisiones en obra pública.
Los letrados Benet Salellas y Jacobo Teijelo advierten que, al celebrarse esta audiencia ante la Sala Segunda del Supremo, las decisiones tomadas serán definitivas y no admitirán recurso posterior. Esto genera una paradoja jurídica: se podrían resolver aspectos esenciales para la estrategia de defensa de Cerdán sin que este haya tenido la oportunidad de ser escuchado, lo que podría derivar en una situación de indefensión irreversible.
La acumulación de causas como salvaguarda procesal
Como alternativa principal para evitar este conflicto de intereses, la defensa propone una reestructuración total del procedimiento. La solicitud plantea la anulación del auto de apertura de juicio oral actual y propone que la causa se traslade íntegramente a la Audiencia Nacional, bajo la dirección del magistrado Ismael Moreno. El objetivo es que todas las piezas del rompecabezas —tanto las mascarillas como las mordidas en contratos públicos— se juzguen de forma acumulada.
- Evitar la ruptura de la «continencia de la causa» al separar hechos relacionados.
- Garantizar que todos los investigados puedan ejercer sus derechos en un mismo foro judicial.
- Simplificar un proceso que actualmente se encuentra fragmentado entre diferentes instancias.
Un escenario judicial condicionado por la pérdida de aforamiento
Este giro legal se produce tras la renuncia de José Luis Ábalos a su acta de diputado. Sin la protección del aforamiento, las barreras institucionales para que el caso sea asumido plenamente por la justicia ordinaria han desaparecido. Para los abogados de Cerdán, este cambio en el estatus de Ábalos es la justificación técnica perfecta para reunificar el procedimiento y evitar juicios paralelos que puedan dictar sentencias contradictorias o viciadas por la falta de participación de todas las partes.
Mientras se resuelve esta petición, el calendario sigue avanzando. La audiencia preliminar, de carácter estrictamente técnico, servirá para debatir sobre la competencia del órgano judicial, posibles nulidades de actuaciones y la pertinencia de las pruebas propuestas. Se espera que, tras este trámite, el juicio contra el exministro y su asesor se fije para fechas posteriores a la Semana Santa, marcando uno de los hitos judiciales más relevantes del año para la cúpula socialista.
Presencialidad y rigor en el banquillo
A pesar de los intentos de Ábalos y Koldo García por evitar el desplazamiento físico al tribunal alegando motivos de salud, el Supremo ha sido firme en su decisión: ambos deberán comparecer de manera presencial. Esta decisión subraya la importancia de una vista donde se discutirán cuestiones previas de nulidad y posibles conformidades, un escenario donde la defensa de Santos Cerdán no quiere quedar como un mero espectador externo de una resolución que condicionará su propio destino en los tribunales.









