La gestión de una alerta sanitaria internacional ha derivado en un nuevo frente de fricción entre el Gobierno de España y el Ejecutivo de las Islas Canarias. La llegada inminente del crucero MV Hondius al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, con casos confirmados de hantavirus, ha forzado una reunión de urgencia este jueves entre la ministra de Sanidad, Mónica García, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el presidente canario, Fernando Clavijo.
Crisis de comunicación y deslealtad institucional
El núcleo del conflicto no es solo sanitario, sino profundamente político. Desde el Palacio de San Bernardo se denuncia una falta de transparencia flagrante. Fernando Clavijo ha calificado la actuación del Estado como una muestra de deslealtad institucional, alegando que la decisión de desviar el buque hacia el archipiélago se tomó sin el consenso ni el aviso previo necesario a las autoridades locales. La principal queja radica en que el Gobierno regional se enteró de la ruta del barco cuando este ya había zarpado desde aguas de Cabo Verde.
Por su parte, el portavoz canario, Alfonso Cabello, ha manifestado la preocupación del gabinete autonómico tras reuniones técnicas donde, según afirma, no se han aportado informes escritos que avalen la idoneidad de Tenerife como destino de emergencia. La falta de documentación técnica que sustente por qué no se pudo intervenir en el punto de origen ha alimentado la desconfianza entre ambas administraciones.
El mandato de la OMS frente a la alternativa logística
El Ministerio de Sanidad defiende su postura bajo el paraguas de la normativa internacional. Según Mónica García, la decisión responde a una directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Los argumentos del Gobierno central se resumen en los siguientes puntos clave:
- Seguridad Pública: Canarias dispone de la infraestructura hospitalaria y los protocolos de aislamiento necesarios para garantizar que el brote de hantavirus no se propague a la población civil.
- Cercanía estratégica: El archipiélago se identificó como el punto más próximo con garantías sanitarias de alto nivel tras la salida del buque de Cabo Verde.
- Protocolos de Repatriación: El puerto tinerfeño servirá de base para coordinar el regreso de los pasajeros europeos a sus países de origen bajo supervisión médica.
No obstante, la administración canaria sostiene que existían alternativas menos gravosas. Clavijo propuso que la repatriación se realizara directamente mediante vuelos desde el Aeropuerto Internacional de Cabo Verde, evitando así una travesía de tres días por el Atlántico que, a su juicio, supone un riesgo innecesario y un «viacrucis» para los afectados.
Hacia una coordinación reforzada en la gestión del riesgo
A pesar del cruce de acusaciones, el Ministerio de Sanidad insiste en que la comunicación ha sido constante. La ministra García ha intentado rebajar el tono de la polémica política, subrayando que el objetivo prioritario debe ser la salud pública y no el rédito partidista. Para calmar los ánimos, el Gobierno central ha prometido integrar plenamente a los técnicos canarios en las mesas de trabajo donde se decidirán los próximos pasos junto a otras naciones europeas.
El encuentro de este jueves busca, por tanto, establecer un protocolo de actuación conjunto que evite la improvisación percibida. Mientras el MV Hondius surca las aguas hacia Granadilla, la prioridad absoluta es asegurar que el desembarco y el posterior traslado de los pacientes se realice con riesgo cero, tratando de cerrar una grieta institucional que ha empañado la respuesta ante esta alerta epidemiológica por hantavirus.
