Clavijo exige política migratoria tras muertes en Canarias

La actual crisis humanitaria que golpea las costas de las Islas Canarias ha vuelto a situar la gestión migratoria en el epicentro del debate político nacional. Tras el reciente hallazgo de víctimas en una embarcación cerca de Gran Canaria, el presidente regional, Fernando Clavijo, ha alzado la voz para denunciar lo que considera una situación insostenible que requiere una respuesta estructural y no meramente reactiva.

El Atlántico: Un cementerio que exige soluciones estructurales

El archipiélago canario se enfrenta nuevamente a la crudeza de la ruta migratoria atlántica, una de las más peligrosas del mundo. El último suceso, que involucra a un cayuco procedente de Gambia, ha dejado un balance desolador. Mientras las cifras oficiales confirman cinco fallecimientos, organizaciones como Caminando Fronteras advierten que la cifra de desaparecidos podría ascender a 83 personas tras casi un mes de deriva en alta mar.

Para Fernando Clavijo, la normalización de estas muertes representa un fracaso moral que Canarias no puede aceptar. El presidente canario enfatiza que la gestión migratoria no puede seguir basándose en parches temporales o en una administración de «crisis tras crisis», sino que debe transformarse en una verdadera política de Estado que garantice la dignidad humana y la seguridad en las fronteras.

Hacia una responsabilidad compartida con la Unión Europea

La presión migratoria no es un fenómeno exclusivo de las islas, como demuestran los recientes eventos en Ceuta. Clavijo argumenta que España debe liderar una estrategia firme donde la Unión Europea asuma su cuota de responsabilidad. La tesis del Gobierno canario es clara: las fronteras canarias son fronteras europeas y, por tanto, su gestión debe ser un compromiso compartido por los Veintisiete.

  • Coordinación integral: Necesidad de un plan de acción conjunto entre el Gobierno central y las comunidades autónomas.
  • Diplomacia en origen: Intensificar la cooperación con países como Gambia para evitar salidas desesperadas.
  • Recursos estables: Sustituir los operativos de emergencia por infraestructuras de acogida permanentes y dignas.
  • Implicación de Bruselas: Exigir que Europa deje de mirar hacia otro lado ante el drama del Atlántico.

La urgencia de un marco legal estable

El llamamiento de Clavijo trasciende la mera crítica, buscando establecer un nuevo marco de gobernanza que proteja tanto a las comunidades de acogida como a las personas que arriesgan su vida en el mar. La insistencia en una política migratoria coordinada busca evitar el colapso de los servicios públicos regionales y asegurar que cada vida perdida sea el motor de un cambio legislativo real en el continente.

En definitiva, la postura institucional de Canarias subraya que la solidaridad y la ley deben ir de la mano para frenar el goteo incesante de tragedias frente a sus costas, exigiendo a Madrid y a Bruselas que la migración pase de ser una emergencia puntual a una prioridad política prioritaria.