Condenado por violar a una menor con autismo en Barcelona

La justicia española ha emitido un fallo contundente en uno de los casos más desgarradores de los últimos meses en Cataluña. La Audiencia de Barcelona ha dictado una sentencia de 11 años y nueve meses de prisión contra un individuo que agredió sexualmente a una adolescente de 13 años con trastorno del espectro autista. El caso, ocurrido en Vilanova i la Geltrú durante el verano de 2024, destaca no solo por la gravedad del acto en sí, sino por la extrema indefensión de la víctima y el comportamiento negligente del agresor respecto a su propia salud.

El peso de la vulnerabilidad en la sentencia

El tribunal ha fundamentado la condena bajo la figura de agresión sexual con penetración, aplicando un agravante decisivo: la especial vulnerabilidad de la menor. Esta condición no solo se deriva de su edad biológica, sino de una discapacidad reconocida superior al 33% que limitaba su capacidad para interpretar las intenciones sociales y protegerse de situaciones de riesgo. La sentencia subraya que el agresor se aprovechó de la ingenuidad de la niña tras abordarla en un parque público y ganarse su confianza ofreciéndole alcohol y tabaco.

Además de la pena privativa de libertad, el fallo judicial incluye medidas de control estrictas para el futuro del condenado:

  • Libertad vigilada durante un periodo de nueve años tras salir de prisión.
  • Inhabilitación absoluta para cualquier profesión que implique contacto directo con menores de edad.
  • Pago de una indemnización de 20.000 euros a la progenitora de la víctima en concepto de responsabilidad civil por daños morales.

Negligencia sanitaria y riesgo biológico

Uno de los aspectos más alarmantes del caso, y que ha sido corroborado por informes médicos, es el estado de salud del agresor en el momento de los hechos. El tribunal considera probado que el hombre era plenamente consciente de ser portador de VIH (con mal control inmunovirológico) y del virus de la hepatitis C. A pesar de conocer el riesgo de transmisión, procedió a realizar la agresión sin ningún tipo de protección, lo que incrementó exponencialmente el daño potencial hacia la menor.

Este componente de peligrosidad sanitaria añade una capa de crueldad al relato de los hechos, evidenciando un desprecio total por la integridad física de la víctima. El tribunal resalta que, aunque no se empleó una violencia física extrema o intimidación explícita, la incapacidad de la menor para comprender la reciprocidad social hizo innecesaria dicha fuerza para someterla.

Debate jurídico: ¿Delito continuado o hecho aislado?

Durante la fase oral del juicio, las acusaciones (tanto la Fiscalía como la particular) solicitaron una pena superior, alcanzando los 15 años de cárcel. Argumentaban la existencia de un delito continuado, basándose en un segundo encuentro que tuvo lugar horas después de la primera agresión, cuando la menor salió de su domicilio de madrugada. No obstante, la Audiencia de Barcelona ha desestimado esta pretensión al considerar que no existen pruebas suficientes para acreditar tocamientos o actos de carácter sexual en ese segundo contacto.

Por otro lado, la estrategia de la defensa se centró en solicitar la absolución mediante la figura del error invencible. El acusado afirmó que creía que la víctima era mayor de edad o, al menos, mayor de 16 años, alegando que la relación fue consentida. Sin embargo, el tribunal ha rechazado de plano esta tesis, considerando que la apariencia física y el comportamiento de la menor hacían evidente su corta edad y su condición de especial vulnerabilidad.

Un final trágico y un proceso aún abierto

La tragedia de este caso se ve agravada por el destino final de la víctima, quien meses después de sufrir la agresión decidió quitarse la vida de forma voluntaria. Aunque la sentencia actual se centra estrictamente en los hechos de la agresión, el impacto psicológico devastador es innegable. Actualmente, el proceso jurídico no ha concluido de forma definitiva, ya que tanto la defensa como la acusación particular han presentado recursos de apelación ante las instancias superiores, buscando modificar los términos de una condena que ha conmocionado a la sociedad barcelonesa.