Del Cerro Grande, árbitro español para el VAR del Mundial

Presencia española en la lucha por el bronce del Mundial 2026

La tecnología y la precisión en la toma de decisiones vuelven a situar a un colegiado de la Real Federación Española de Fútbol en el epicentro del fútbol global. Para el trascendental choque entre Francia e Inglaterra, donde se decidirá el tercer puesto de la Copa del Mundo, la FIFA ha confiado la responsabilidad del VAR support a un veterano de las salas de vídeo: el madrileño Carlos del Cerro Grande. El encuentro, programado para este sábado, supone un reconocimiento a la especialización técnica del arbitraje nacional en las fases de eliminación directa.

Especialización en el VAR: La segunda vida de Del Cerro Grande

Desde que colgara el silbato de forma activa en el césped durante el año 2023, Del Cerro Grande ha transformado su carrera convirtiéndose en una figura indispensable en la sala VOR. Su capacidad analítica le ha permitido mantenerse en la élite, siendo uno de los activos más valorados por organismos como la UEFA y la FIFA. Esta designación para el Mundial 2026 no es casualidad, sino el resultado de una trayectoria marcada por el rigor en competiciones de máxima presión como la Champions League o la Nations League.

El complejo escenario del arbitraje español en este torneo

La participación de los colegiados españoles en las rondas finales ha estado condicionada por el éxito deportivo de la selección nacional. Al disputar España la gran final, la normativa impide que árbitros del mismo país participen en el duelo por el título, lo que ha desplazado el talento arbitral hacia la final de consolación. En este contexto, la figura de Del Cerro Grande emerge como el principal baluarte, especialmente tras el discreto paso de otros compañeros:

  • Alejandro Hernández Hernández: Su participación se limitó a un único encuentro en la fase de grupos antes de abandonar la disciplina del torneo.
  • José María Sánchez Martínez: A pesar de ser la opción inicial, su rendimiento irregular durante la temporada regular le privó de viajar a la cita mundialista.
  • Carlos del Cerro Grande: Actuando como relevo estratégico, ha logrado mantenerse hasta el último fin de semana de competición gracias a su solvencia en el videoarbitraje.

Radiografía de una carrera de élite en el fútbol profesional

El camino de Del Cerro Grande hasta la élite mundial comenzó a consolidarse en 2011, cuando alcanzó la Primera División tras un lustro de aprendizaje en la categoría de plata. Su debut, un Betis-Mallorca, fue el punto de partida de una estadística impresionante que incluye más de 230 partidos dirigidos en la máxima categoría española. Su regularidad fue tal que llegó a promediar calificaciones superiores al 9,5 en los informes técnicos del Comité de Árbitros.

Además de su volumen de partidos, su palmarés incluye momentos históricos del fútbol nacional:

  • Dirección de la final de la Copa del Rey en 2016 (Barcelona vs Sevilla).
  • Protagonismo en la Supercopa de España 2018, recordada por ser el primer torneo oficial en España donde se implementó el sistema VAR.
  • Ganador del Trofeo Guruceta en dos ediciones consecutivas (2018 y 2019).

Un legado de disciplina y control estadístico

Más allá de las finales y los grandes estadios, los números de Del Cerro Grande reflejan un estilo de arbitraje basado en el control reglamentario. Con 1.180 tarjetas amarillas y 31 rojas directas en su haber, el madrileño siempre se caracterizó por no dudar ante la infracción en el área, señalando un total de 78 penaltis a lo largo de su carrera. Ahora, desde la frialdad de los monitores, aportará su experiencia para asegurar que el podio del Mundial 2026 se decida con la mayor justicia deportiva posible en el duelo entre los combinados de Francia e Inglaterra.