Diana Morant reivindica la ciencia contra la desinformación

Vitoria-Gasteiz: Epicentro del Conocimiento y el Pensamiento Crítico

En un contexto global marcado por la incertidumbre, la ciudad de Vitoria-Gasteiz se ha convertido en el escenario de una defensa férrea de la racionalidad. Durante la reciente entrega de los Premios Nacionales de Investigación 2026, celebrada en el Palacio de Congresos Europa, la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, ha lanzado un mensaje contundente: el conocimiento científico no es solo un motor económico, sino un escudo indispensable contra las corrientes de desinformación y el negacionismo que amenazan el progreso social.

El acto, que contó con la presidencia del Rey Felipe VI, sirvió para recordar que cuando los prejuicios sustituyen a las evidencias, la sociedad queda desarmada ante retos de magnitudes colosales. Morant enfatizó que la pérdida de confianza en la ciencia se traduce directamente en una menor capacidad para gestionar crisis sanitarias, combatir la emergencia climática o generar empleos de alto valor añadido que definan el futuro del país.

La Ciencia como Herramienta de Libertad y Derecho Ciudadano

Inspirándose en el legado intelectual de Bertrand Russell, la ministra defendió que la misión fundamental de las universidades y centros de investigación es formar ciudadanos con pensamiento libre. Según su planteamiento, el saber no puede quedar confinado como un privilegio de élite, sino que debe consolidarse como un derecho fundamental. Esta perspectiva sitúa a la investigación en el centro de la justicia social, ya que las consecuencias del estancamiento científico las sufren con mayor dureza los colectivos más vulnerables.

Para Morant, la respuesta a los desafíos contemporáneos no reside en soluciones simplistas o «respuestas fáciles», sino en una cooperación internacional reforzada y en una inversión sostenida en el talento. La ministra abogó por una voz pública racional y rigurosa que sepa diferenciar la duda metódica, propia del método científico, del ruido ensordecedor de quienes niegan los hechos contrastados.

El Modelo de Euskadi y la Visión Europea de Progreso

La elección del País Vasco para esta ceremonia no ha sido casual. Morant destacó el liderazgo de esta comunidad autónoma en materia de I+D+i, con una inversión que alcanza el 2,3% de su PIB, superando tanto la media nacional como la europea. Este esfuerzo presupuestario es visto por el Gobierno como el «combustible sostenible» necesario para fortalecer no solo la industria, sino también la propia calidad democrática de la región.

Bajo la arquitectura del Palacio de Congresos Europa, la titular de Ciencia recordó que el proyecto europeo se fundamenta en la solidaridad y el conocimiento compartido. En sus palabras, defender la ciencia es, en última instancia, defender la dignidad humana frente a la barbarie y el fanatismo, apostando por un modelo de progreso que reduzca las brechas de desigualdad en lugar de acentuarlas.

Lecciones ante la Emergencia Climática y el Valor de la Vida

Uno de los momentos más emotivos del discurso fue la referencia a las recientes catástrofes naturales que han azotado el Mediterráneo. Morant subrayó que la ciencia lleva años advirtiendo sobre la especial vulnerabilidad de esta región ante el cambio climático. La ministra insistió en que escuchar a la comunidad científica es vital para anticiparse y reaccionar de manera efectiva antes, durante y después de las emergencias.

La reconstrucción de las zonas afectadas debe realizarse bajo criterios de resiliencia y sostenibilidad, apoyándose siempre en el rigor técnico. «La ciencia salva vidas», sentenció la ministra, instando a las instituciones a dotar de todos los recursos necesarios a quienes trabajan para que el mañana sea más seguro y esperanzador.

Excelencia Científica: Los Protagonistas de la Edición 2026

La gala reconoció trayectorias consolidadas y el empuje de las nuevas generaciones. Entre los galardonados en los Premios Nacionales de Investigación destacan:

  • Biología y Medicina: Crisanto Gutiérrez y Ángel María Carracedo.
  • Ciencias Físicas y Químicas: Carmen Isabel Álvarez y Daniel Maspoch.
  • Ingeniería y Matemáticas: José Miguel Adam y Ángel Lozano.
  • Humanidades y Ciencias Sociales: Carmen Julia Gutiérrez y José Dolado.
  • Recursos Naturales y Transferencia: José Antonio Sobrino y Jesús Martínez de la Fuente.

En la categoría de Jóvenes Investigadores, se premió el talento emergente de profesionales como Mireia Vallés, Mario Merino, Pablo Alonso, Biola María Javierre, Laura Castro, Miguel Anaya, Katherine Villa, Ana Novoa, Jorge Calvo y Cristina Cadenas. La ministra aprovechó la ocasión para reiterar su compromiso con la eliminación de los techos de cristal que dificultan las carreras de las mujeres en el ámbito científico y la necesidad de ofrecer estabilidad a los investigadores noveles.

Un Compromiso con el Futuro

La clausura del evento dejó claro que la inversión en ciencia no es un gasto, sino la mejor póliza de seguro para una sociedad que aspira a ser libre y soberana. Al transformar el talento en bienestar, España reafirma su posición en la vanguardia del conocimiento, consciente de que lo que se pierde al renunciar a la investigación es mucho más costoso que cualquier inversión inicial. Los premios de este año no solo celebran descubrimientos, sino que honran la esperanza de un país que decide mirar al futuro a través de la lente de la razón.