La cúpula del Partido Popular vuelve a estar en el centro del huracán judicial tras el reciente testimonio del empresario Javier Pérez Dolset en la Audiencia Nacional. En una declaración que rompe con la línea de defensa establecida hasta ahora, Dolset ha apuntado directamente hacia las esferas más altas del poder político durante el gobierno de Mariano Rajoy, sugiriendo que la trama de espionaje a Luis Bárcenas no se detuvo en los mandos intermedios del Ministerio del Interior.
El techo político de la operación Kitchen: Más allá de Francisco Martínez
Según el relato de Pérez Dolset, la idea de que el exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, fuera el cerebro absoluto de la operación es insostenible. El empresario fue contundente al afirmar que el alcance de la trama superaba con creces las competencias de Martínez, señalando que las directrices para actuar contra el extesorero y su familia provenían de figuras de peso en el PP y el Gobierno.
La comparecencia de Dolset ha puesto nombre y apellidos a quienes considera los verdaderos impulsores políticos de este entramado de inteligencia paralela:
- Jorge Fernández Díaz: El exministro del Interior es señalado como una de las fuentes principales de instrucción.
- María Dolores de Cospedal: La exsecretaria general del PP habría sido, según el testimonio, otra de las vías de mando en la trama.
Conversaciones privadas y el rastro de los audios de Villarejo
El origen de estas acusaciones reside en una serie de encuentros y comunicaciones que Dolset mantuvo con Francisco Martínez. En un acto de aparente arrepentimiento, Martínez habría confesado al empresario sus dudas sobre no haber dimitido en el momento en que recibió las primeras órdenes para orquestar el cerco sobre Bárcenas. Estas revelaciones no se basan únicamente en la memoria del testigo, sino que se apoyan en una base documental de grabaciones que complican el escenario judicial para los acusados.
El empresario, que ya ha aportado tres audios clave a la causa donde interactúan Martínez y el comisario José Manuel Villarejo, advirtió durante su declaración que existe un volumen mucho mayor de material sonoro relacionado con el caso Kitchen. Este arsenal de pruebas podría redefinir los límites de la investigación, que actualmente se entrelaza con el denominado caso Brod, centrado en el presunto espionaje al propio Pérez Dolset por parte del grupo Zed.
Implicaciones de una declaración explosiva en la Audiencia Nacional
Este nuevo enfoque propuesto por Dolset traslada la presión mediática y jurídica directamente hacia la gestión de la seguridad del Estado bajo el mandato de Fernández Díaz. Al desvincular la responsabilidad última de los cargos operativos, el testimonio obliga a la justicia a replantearse si la trama Kitchen fue una iniciativa aislada de la policía patriótica o un encargo estructurado desde la dirección nacional del partido.
El proceso continúa ahora con la sombra de esas «múltiples grabaciones» adicionales, que prometen ser el próximo punto de inflexión en una de las causas de espionaje político más mediáticas de la historia reciente de España. La confirmación de estas instrucciones superiores marcaría un hito en la determinación de responsabilidades dentro de la estructura gubernamental de la época.
