Enric Mas sentencia La Vuelta y Mikel Landa gana la etapa

Enric Mas blinda el liderato en un final de infarto en Granada

La vigésima etapa de La Vuelta a España 2026 ha servido para confirmar que Enric Mas tiene el temple necesario para coronarse campeón. En una jornada marcada por la extrema dureza de las ascensiones granadinas, el corredor del Movistar Team supo gestionar la presión y los ataques constantes de sus rivales directos. Aunque la gloria de la etapa fue para otros, el balear sale de El Collado del Alguacil con el maillot rojo prácticamente soldado a sus hombros, a falta únicamente del trámite final.

La estrategia del equipo telefónico fue conservadora pero efectiva. Conscientes de que Primoz Roglic y el austriaco Felix Gall buscarían cualquier resquicio de debilidad, el bloque de Mas mantuvo un ritmo de control que impidió sorpresas mayúsculas en la clasificación general. Pese al ímpetu de Gall en los kilómetros finales, Mas cruzó la meta con la tranquilidad de quien sabe que ha hecho el trabajo más difícil en la montaña.

Mikel Landa: una exhibición de casta en El Collado del Alguacil

Mientras la batalla por la general se libraba con calculadoras, Mikel Landa decidió escribir su propia historia. El ciclista del Soudal Quick-Step dio un recital de lo que popularmente se conoce como ‘landismo’, atacando en el momento preciso para marcharse en solitario hacia la victoria. Con un tiempo de 4h58:01, Landa conquistó su quinto triunfo en una gran vuelta, demostrando que su capacidad escaladora sigue intacta a pesar de la veteranía.

El corredor alavés supo leer la carrera a la perfección. Tras integrarse en los cortes decisivos durante el ascenso al Puerto de El Duque, lanzó su ofensiva definitiva en las rampas más ásperas de Güejar Sierra. Landa no solo ganó la etapa, sino que lo hizo con una ventaja contundente: 6:54 sobre el grupo del líder y más de siete minutos sobre un Roglic que sufrió más de lo esperado.

La ofensiva del Uno-X Mobility y el caos inicial

La etapa, que recorrió 186,8 kilómetros desde La Calahorra, comenzó con una intensidad impropia de una penúltima jornada. El equipo Uno-X Mobility asumió un protagonismo inusual, dinamitando el pelotón desde los primeros compases. Corredores como Tobias Johannessen y Andreas Leknessund impusieron un ritmo asfixiante que fracturó el grupo principal mucho antes de lo previsto.

  • Wout van Aert: El belga fue uno de los agitadores iniciales, buscando fugas tempranas junto a Ivo Oliveira.
  • Richard Carapaz: Fiel a su estilo combativo, el ecuatoriano lanzó múltiples ataques en El Purche para intentar asaltar el podio.
  • Sepp Kuss: El estadounidense también buscó su oportunidad, obligando a los favoritos a no perder la concentración en ningún momento.

Resistencia táctica y podio provisional

El desenlace de la jornada dejó un sabor agridulce para Felix Gall. El corredor del Decathlon CMA CGM fue, sin duda, el más incisivo entre los hombres de la general, buscando arrebatarle el segundo puesto a un Primoz Roglic que pareció flaquear en los últimos metros. Sin embargo, el esloveno tiró de experiencia para minimizar los daños y mantener su posición de privilegio en el podio de cara a la etapa de cierre.

Con esta resolución, La Vuelta queda vista para sentencia. El dominio de Enric Mas ha sido la nota dominante en esta edición, apoyado por un equipo que supo neutralizar los movimientos de figuras como Pau Miquel o Finn Fisher-Black en los puertos de primera categoría. La montaña de Granada ha dictado sentencia, dejando a Mas a un paso de la gloria definitiva en la capital española.