ERC pide eliminar firma del Rey en títulos universitarios

La desvinculación de la Corona en el ámbito académico se ha convertido en el eje central de la nueva ofensiva legislativa de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). A través de una serie de enmiendas estratégicas a la Ley del Sistema Universitario, la formación busca transformar la naturaleza de las certificaciones oficiales, eliminando la obligatoriedad de que el nombre de Felipe VI figure en los diplomas de los graduados.

Hacia una educación superior sin símbolos monárquicos

La propuesta republicana no se limita a un cambio estético, sino que responde a una voluntad de avanzar hacia un modelo de universidad más autónoma. Según los portavoces del partido, la presencia del Jefe del Estado en los títulos universitarios responde a una tradición legal que carece de un mandato constitucional expreso. Por ello, sostienen que esta «tutela simbólica» puede ser revertida mediante una modificación parlamentaria ordinaria, devolviendo el protagonismo institucional a los propios centros educativos.

La diputada Etna Estrems ha sido clara al señalar que las instituciones de enseñanza superior deben basar su funcionamiento en criterios académicos y no en formalismos heredados que no aportan valor científico ni pedagógico. Esta medida pretende reforzar la identidad de las universidades como entes independientes y soberanos en su gestión administrativa.

Pluralismo lingüístico y derechos del alumnado

Más allá de la cuestión monárquica, el paquete de enmiendas registrado en el Congreso aborda la realidad plurilingüe del Estado. ERC exige que organismos de evaluación como la ANECA y otras agencias integradas en el EQAR operen con total apertura hacia las lenguas cooficiales. El objetivo es evitar que los investigadores y docentes sufran cualquier tipo de discriminación o desventaja administrativa por presentar su documentación en catalán, gallego o euskera.

  • Garantía de igualdad: Aceptación de documentación en lenguas oficiales sin necesidad de traducciones juradas adicionales.
  • Participación democrática: Reconocimiento legal del derecho al paro académico convocado por los Consejos de Estudiantes.
  • Soberanía institucional: Capacidad de las universidades para definir sus propios protocolos de representación.

Fin de las limitaciones en la investigación pública

En el plano estructural, las enmiendas también ponen el foco en el fortalecimiento de la investigación pública. ERC propone suprimir definitivamente los límites impuestos por la tasa de reposición en los centros de investigación. Esta medida permitiría a las administraciones con salud financiera suficiente determinar sus necesidades de personal sin depender de techos de gasto estatales que, a menudo, lastran la planificación científica a largo plazo.

Con este movimiento, se busca dotar de estabilidad laboral al personal investigador y asegurar que el sistema público de ciencia no pierda competitividad frente al sector privado. La visión de ERC dibuja un horizonte donde la universidad se desprende de lastres simbólicos para centrarse en ser una herramienta democrática al servicio de la sociedad y el conocimiento.

En definitiva, esta reforma legislativa aspira a redefinir el contrato entre el Estado y las universidades, priorizando la gestión técnica y el respeto a la diversidad territorial sobre los protocolos tradicionales que han regido la expedición de títulos hasta la fecha.